El exministro Eduardo Zaplana, detenido en Valencia por un presunto delito de blanqueo

La Guardia Civil ha detenido en Madrid al exministro y expresidente de la Generalitat valenciana Eduardo Zaplana por un presunto delito de blanqueo de capitales.

EFE / MADRID

El exministro de Trabajo y expresidente de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana abndonó minutos antes de las 14.00 horas de este martes su domicilio en el centro de Valencia detenido en un coche conducido por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, tras un registro de casi cinco horas en la casa y bajo una gran expectación de medios de comunicación y de curiosos que querían ver a un Zaplana «humillado» o, por contra, darle ánimos. «Sé valiente, Eduardo», se ha escuchado.

Registro de cinco horas

Zaplana ha sido detenido por presuntamente aflorar dinero negro proveniente de contratos irregulares de su etapa al frente de la Generalitat Valenciana en una operación coordinada por el Juzgado de instrucción número 8 de Valencia y la Fiscalía Anticorrupción. Tras su salida, dos grúas han sacado del garaje dos coches de alta gama.

Los agentes detuvieron a Zaplana a la salida de su domicilio en Valencia, situado en la calle Pascual y Genís, pasadas las 9.00 horas y desde entonces ha permanecido en interior de la vivienda mientras duraba el registro.

Finalmente ha salido minutos antes de las 14.00 horas en el asiento trasero de la derecha de un BMW X5 conducido por la Guardia Civil, directo desde el garaje de la vivienda. Sobre las 12.30 horas, los agentes han ordenado a los numerosos medios de comunicación que aguardaban en la puerta de la casa del que fuera portavoz del PP en el Congreso que esperasen en la acera de enfrente y desde entonces han custodiado la salida tanto del patio como del garaje.

A la salida del vehículo uno de los fotógrafos ha caído al suelo al tratar de acercarse a la ventanilla del coche, protegido por agentes de la Guardia Civil, para sacar un retrato a Zaplana.

Gran expectación

Además, de los numerosos medios de comunicación también se han concentrado en las puertas de la vivienda muchos curiosos que se detenían para preguntar qué sucedía. Alguno de ellos se marchaban al conocer que era por el registro del inmueble del también exalcalde de Benidorm mientras que otros se han quedado frente a la vivienda para inmortalizar con sus móviles este día «histórico».

Las reacciones al enterarse de que el detenido era el que fuera presidente de la Comunitat Valenciana entre 1995 y 2002, las reacciones han sido diversas: desde algunos que se quedaban para ver «caer a un Zaplana humillado» frente a otro transeúnte que le ha dado gritos de ánimo cuando ha salido el coche. Así, se han oído aplausos y expresiones como «sé valiente Eduardo, sé valiente».

Otra señora ha increpado a los periodistas echándoles en cara que no se sacaran fotos de los expresidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán, procesado en el juicio de los ERE.

Segundo detenido y tercero investigado

Eduardo Zaplana es el segundo expresident de la Generalitat Valenciana del PP, de los cuatro con los que ha contado este partido en la Comunitat, detenido y el tercero investigado por la justicia por posibles delitos relacionadas con la corrupción.

Ya lo ha sido José Luis Olivas, quien ejerció el cargo entre 2002 y 2003, y Francisco Camps, que fue president entre 2003 y 2011, cuando dimitió por la conocida como «causa de los trajes» del caso Gürtel, de la que fue absuelto.

Además, es el segundo expresident detenido, después de que en 2015 lo fuera Olivas por las operaciones de Bancaja en el Caribe mexicano.

Olivas, quien también fue presidente del Banco de Valencia (2004-2011) y Bancaja (2004-2012), renunció en 2017 «expresa y voluntariamente» a todos sus honores como exjefe del Consell, tras confirmarse la pena de año y medio a la que fue condenado por falsedad y delito contra la Hacienda Pública.

Sin embargo, todavía sigue encausado en el caso Bankia, banco del que fue vicepresidente, y en la investigación sobre la concesión de préstamos de Bancaja para el proyecto «Grand Coral», en el Caribe mexicano, causa por la que fue detenido en junio de 2015, junto a otros cuatro exdirectivos de la extinta caja de ahorros valenciana.

Francisco Camps, por su parte, dimitió en julio de 2011 como president de la Generalitat después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) decretara la apertura de juicio oral contra él y otros cargos de su Administración en la conocida como «causa de los trajes» del caso Gürtel.

El único expresident de la Generalitat del PP que no tiene problemas con la justicia es Alberto Fabra, quien sucedió a Camps en 2011 y ejerció el cargo hasta 2015, cuando el PP perdió el Gobierno de la Generalitat.