Alrededor de medio centenar de residentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla se concentraron el pasado lunes para exigir una investigación. / Efe | Vídeo: ATLAS

Sánchez pide «ponerse en la piel» de Marruecos y evita condenar su actuación

El presidente afirma que es el «drama migratoria es complejo» mientras la ONU redobla su presión sobre Madrid y Rabat a los que acusa de «uso excesivo de la fuerza»

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

Naciones Unidas eleva el tono ante la tragedia de Melilla mientras Pedro Sánchez sigue cerrando filas con Marruecos y evita cualquier crítica o reproche a la actuación de la Gendarmería del país vecino. El presidente del Gobierno, solo horas después de que la Secretaría General de la ONU denunciara el «uso excesivo de la fuerza» en los sucesos del viernes en el Barrio Chino de Nador, pidió «ponerse en la piel» de Marruecos, cuyos agentes se emplearon con contundencia en unos disturbios que acabaron con entre 23 y 37 inmigrantes sudaneses muertos y decenas de heridos, según las diferentes fuentes.

«Hay que verlo desde un punto de vista global y transversal. Marruecos también tiene un problema de inmigración irregular, y hay que ayudarles a controlar el flujo de las fronteras», dijo el presidente este miércoles en una entrevista en la Ser. «Tenemos que ponernos en la piel de todos y cada uno de los actores de esta tragedia. Hay que recordar algo muy importante y que somos el único país de la Unión Europea que tiene frontera terrestre con África. El drama de la política inmigratoria irregular es complejo», apuntó Pedro Sánchez.

«Para evitar tragedias como las de Nador (el jefe del Ejecutivo expresamente situó la «tragedia» al otro lado de la frontera), lo que hay que hacer es trabajar en Sudán», país de donde eran la inmensa mayoría de los 2.000 inmigrantes que participaron en el asalto masivo del viernes por la mañana.

«Hay que ser empáticos con los migrantes, pero también que nos pongamos en la piel y zapatos de las Fuerzas de Seguridad españolas y los habitantes de Ceuta y Melilla, que tienen derecho a vivir seguro en ciudades que son España», apuntaló el presidente.

«Bien resuelto»

Pedro Sánchez, en sus últimas intervenciones, ha dejado de alabar la actuación de la Gendarmería marroquí como sí que hizo el viernes, cuando horas después del salto masivo, se congratuló de Marruecos se hubiera «empleado a fondo» para contener a los inmigrantes, al tiempo que se felicitó de lo «bien resuelto» del asunto por parte de las autoridades de Rabat. Hoy, el presidente aclaró que esas declaraciones las hizo sin haber visto las imágenes en las que se apreciaban los malos tratos y golpes de los agentes marroquíes a los 'sin papeles' heridos y cómo las fuerzas de seguridad dejaban agonizar a varios subsharianos sin prestarles ningún tipo de asistencia.

Sánchez, sin embargo, sí que volvió a agradecer la actuación de las fuerzas seguridad alauis el sábado cuando ya se sabía que había habido víctimas mortales y se conocían las primeras grabaciones sobre los abusos de los agentes marroquíes y la contundencia con la que habían respondido al violento asalto por parte de los dos millares de sudaneses.

Solo horas antes de las explicaciones de Sánchez, que descartó pedir comparecer en el Congreso para tratar este asunto, Naciones Unidas había incrementado su presión sobre Marruecos y a España, a las que acusó ya directamente de un «uso excesivo de la fuerza» y a las que exigió que abran de inmediato una investigación sobre las «inaceptables» muerte de los inmigrantes el pasado viernes durante las avalanchas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad del país vecino en el paso de Barrio Chino de Nador.

Una investigación que, Sánchez, descarta abrir porque, recordó este miércoles, ya hay diligencias en marcha por parte de la justicia Marroquí, con 30 imputados, en la Fiscalía española y en el Defensor del Pueblo.

La ONU denunció el «uso excesivo de la fuerza» a «ambos lados de la frontera» contra los subsaharianos en los acontecimientos que acabaron con la muerte en territorio marroquí de los 'sin papeles'. El secretario general de Naciones Unidas habló de «conmoción» y «tristeza», pero el portavoz de la máxima institución dentro de la ONU, Stéphane Dujarric, quiso ir mucho más allá de las condolencias protocolarias. Afirmó que Naciones Unidas está «impactada por las imágenes de la violencia que hemos visto en la frontera entre Marruecos y España, en el norte de África, durante el fin de semana, con la muerte, de nuevo, de docenas de seres humanos, de solicitantes de asilo, de migrantes».

Expulsiones en caliente

«Hemos visto el uso también de una fuerza excesiva por parte de las autoridades, que debe ser investigada porque es inaceptable», agregó Dujarric, al tiempo que insistió en que estaba hablando también de los sucesos ocurridos en lado español, hasta donde lograron acceder 133 inmigrantes de los 2.000 que participaron en el violento salto masivo. Minutos después de las avalanchas y disturbios en la parte marroquí, la Guardia Civil procedió a realizar a través de la valla 'devoluciones en caliente' .

Dujarric recordó a Madrid y a Rabat que «tienen obligaciones» en virtud del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos y aseguró que Naciones Unidas les seguirá presionando para que respeten «lo que acordaron en el Pacto Mundial sobre Migración».«Las personas que se desplazan tienen Derechos Humanos, y éstos deben ser respetados, y estamos viendo que con demasiada frecuencia no se respetan», afeó el alto funcionario de la ONU.