Contenedores en el puerto de Bilbao. / Archivo

España se juega 1.800 millones si se rompen las relaciones comerciales con Argelia

Las empresas nacionales sobre todo venden productos químicos, metales, papel, alimentación y maquinaria, aunque las exportaciones se han reducido casi a la mitad desde 2019

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

España es el quinto proveedor comercial de Argelia, solo por detrás de China, Francia, Italia y Alemania. Según los últimos datos disponibles del ICEX (Instituto de Comercio Exterior), España exportó bienes por valor de 1.888 millones de euros en 2021, lo que supone aproximadamente el 0,6% del total de nuestras ventas, situándose como el 21º cliente mundial y segundo a nivel africano tras Marruecos.

Por ello, desde el Ministerio de Industria y Comercio reconocen que Argelia es un «mercado prioritario» para España. Aún así, el volumen comercial ha ido disminuyendo desde 2019, cuando las ventas de España a Argelia superaban los 2.900 millones de euros. La pandemia que estalló en 2020 rebajó este importe a los 1.900 millones y en 2021 siguió cayendo hasta los 1.888, un 1,5% menos.

La venta de productos a Argelia está diversificada, destacando los sectores de productos químicos (23,5% del total de las exportaciones al país africano en 2021), semimanufacturas como los metales, el hierro o el papel (21,9%), alimentación (21,6%) y bienes de equipo (maquinaria, 16,2%).

Pero la relación comercial de España y Argelia es más relevante a nivel de importaciones, que suponen el 0,9% del total de nuestras compras mundiales. Para Argelia, España es el tercer cliente a nivel europeo, solo por detrás de Italia y Francia. Las importaciones superan las exportaciones, ya que España compró bienes en 2021 por valor de 4.768 millones, sobre todo por los combustibles (91% del total de todas las compras, dos tercios corresponden a gas natural y el resto a petróleo) al ser el principal proveedor de gas hasta que estalló la guerra en febrero y Estados Unidos se colocó en primera posición. También compramos productos químicos (7%) y algunos productos de alimentación (1,1%), como dátiles.

Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores de España, explica que el comercio bilateral con Argelia «siempre ha sido deficitario para nuestro país». De hecho, las importaciones del país africano han crecido desde que en 2019 sumaran 3.850 millones de euros, que pasaron a ser 2.400 en 2020 por la pandemia pero que en 2021 volvieron a subir hasta rozar los 4.800 millones. Es más, solo de enero a marzo de este año las importaciones sumaron 1.800 millones, prácticamente lo mismo que todas las ventas del año pasado de España hacia Argelia.

Pérdida de competitividad empresarial

Bonet asegura que la decisión de Argelia es una «muy mala noticia» para España porque «subirá aún más el precio de la electricidad, lo que forzará al alza la ya elevada inflación que padecemos». Además, el presidente de la asociación explica que las empresas perderán competitividad por unos precios de los insumos superiores y, en el peor de los escenarios, también capacidad de producción por la posible interrupción del suministro energético.

Por su parte, el exdecano de Esade y experto en Finanzas Internacionales, Robert Tornabell, explica que hay muchos empresarios españoles con inversiones en Argelia, sobre todo en los sectores de la construcción, arquitectura e industria y su duda es si esos contratos podrían desmoronarse tras la decisión de Argelia. Sin embargo, el profesor asegura a este periódico que el país africano necesita exportar a Europa para mejorar su balanza de pagos, ya que tiene una moneda «que no es nada fuerte» y quiere vender en euros.

Uno de los proyectos más importantes en los que está presente España a nivel empresarial es la construcción del gaseoducto entre Argelia y Nigeria, de casi 2.500 km.