Los líderes de la Alianza Atlántica. / ep

Los aliados debaten el horizonte para llegar al 2% del gasto en Defensa

España trabaja para que se amplíe hasta 2030 aunque anunciará un importante incremento del gasto militar en el presupuesto de 2023

M. BALÍN/M. A. ALFONSO Madrid

El texto aprobado en la cumbre de Madrid compromete a los aliados a aumentar la inversión en Defensa en su totalidad, es decir, elevar el gasto militar hasta alcanzar un 2% del PIB. Un nivel del que España está muy alejada, ya que dedica en la actualidad poco más del 1%, unos 12.000 millones de euros, pese a ser unos de los principales contribuyentes en las misiones de la OTAN.

Los países miembros añaden en el documento que cumplirán con ese objetivo de gasto, sin embargo los debates se centran ahora en el horizonte temporal para su cumplimiento. Esto es, si va más allá de 2025, que era la idea inicial, o si por el contrario se extiende hasta 2030. Un objetivo que defiende España, ya que le daría tiempo a establecer un programa de inversión más sostenido.

En cualquier caso, los aliados afirman que tendrán en cuenta los progresos realizados para «garantizar que el aumento de los gastos de defensa nacional y la financiación común de la OTAN sean proporcionales a los desafíos de un orden de seguridad más controvertido». La declaración de Madrid recalca que «invertir en nuestra Defensa y capacidades clave es esencial» para el cumplimiento de los objetivos estratégicos durante los próximos diez años.

Promesas incumplidas

En la cumbre de Gales de 2014 se acordó la voluntad de los países de ampliar sus presupuestos militares al 2% de su PIB nacional en diez años (2024), en un momento en que Rusia comenzó una primera etapa de agresión a Ucrania con la anexión ilegal de la península de Crimea.

Desde entonces, los aliados europeos y Canadá han detenido los recortes motivados por la crisis económica y financiera internacional y han enlazado siete años de aumentos, nuevas contribuciones a despliegues de la OTAN (que financian los países) y más inversiones en capacidades de alto nivel.

De acuerdo a las últimas estimaciones de la Alianza de gasto en defensa en 2021, los aliados europeos y Canadá han invertido el 1,69% de su PIB, en ligero retroceso con respecto al 1,72 % que dedicaron en 2020 y todavía lejos de la meta del 2% fijada para 2024 que no se va a cumplir. Así, solo ocho de los 30 aliados cumplen ya con ese objetivo, si bien la OTAN ha destacado que el gasto militar se ha incrementado en términos reales un 3,1% desde 2014, lo que se ha traducido en 270.000 millones de dólares adicionales.

En su intento por alcanzar este objetivo, se espera que el presidente Pedro Sánchez anuncie este jueves una importante partida para los presupuestos de 2023. Los expertos confían en que sea entre 2.000 y 3.000 millones más en inversión en Defensa.