https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

La covid-19 deja conductores más distraídos, estresados y agresivos

Los problemas económicos han tenido como consecuencia un menor mantenimiento de los vehículos, con el consecuente incremento de los accidentes por fallo mecánico

J. BACORELLE Madrid

Al inicio de la pandemia, y en medio del confinamiento generalizado, muchas voces respaldaban la teoría de que «el Covid-9 nos iba a cambiar». Pasado el tiempo, y en lo que al tráfico y la circulación se refiere, diversos expertos ratifican el cambio, pero no precisamente en el sentido positivo que se esperaba.

Según Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial y Presidente de Honor de FESVIAL, «la pandemia ha mostrado hasta que punto las sociedades conducen como viven y como la forma de conducir y la tipología y las causas de los siniestros viales está influida por los acontecimientos que rodean a las personas».

Según el Catedrático Montoro, «se ha comprobado en esta situación de pandemia que los conductores están más distraídos, más estresados, más agresivos y conducen más bajo los efectos de alcohol y drogas. Sabemos a demás que el consumo de medicamentos psicótropos (ansiolíticos, antidepresivos o hipnóticos) se ha multiplicado, con graves efectos sobre la conducción. A esto se añade el hecho de que los problemas económicos han tenido como consecuencia un menor mantenimiento de los vehículos, con el consecuente incremento de los accidentes por fallo mecánico, especialmente en los neumáticos».

En este contexto, el Doctor Montoro lamenta que «no se hayan dado más informaciones a los conductores y desarrollado campañas específicas sobre estos factores de riesgo por parte de las administraciones, algo que hubiera evitado muchos muertos y heridos en nuestras ciudades y carreteras».

En relación a las cifras de siniestralidad registradas en las carreteras españolas este verano, y según las cifras publicadas por la DGT, durante s meses de julio y agosto han fallecido en las carreteras españolas 191 personas, 11 víctimas mortales menos que en el mismo periodo del año pasado y 24 fallecidos menos que en 2019, año de referencia estadístico, por lo atípico que fue el verano 2020 debido a la pandemia sanitaria.

La disminución del número de fallecidos, también se ha registrado en el número de accidentes mortales y en mayor porcentaje en el de heridos hospitalizados.

Según las estimaciones de la DGT, uno de cada 4 muertos en accidente de tráfico se hubiera salvado de llevar abrochado el cinturón. la mitad de los muertos de verano se salió de la vía, o lo que es lo mismo iba distraído o demasiado rápido. Especial preocupación con los usuarios vulenarables, 47 motoristas, 6 ciclistas y 23 peatones, atropellos la mayoría de noche. Solo uno de los fallecidos llevaba chaleco reflectante. En lo que llevamos de año han muerto 651 personas, 50 fallecidos menos que en 2019.

Según indica Javier Llamazares, Director de la Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL), «Las cifras de accidentes siguen siendo inaceptables y en términos relativos muy preocupantes. Hay que tener en cuenta que ha habido muchos millones menos de turistas extranjeros, lo que significa a su vez muchos millones menos de desplazamientos; las restricciones a la movilidad han dado lugar a una sensible disminución de determinado tipo de viajes por carretera; igualmente los desplazamiento nocturnos -que son los más peligrosos- debido a la situación han bajado de manera muy significativa; no se han celebrado fiestas en las grandes ciudades y pequeños municipios; y un largo etc.».

En términos económicos, el coste de los siniestros viales (indemnizaciones, hospitalizaciones, daños materiales, bajas laborales, etc.) viene a significar un gasto directo de unos 11.000 millones de euros anuales, más del 1 % de PIB español según datos de la OCDE.

Desde el Foro Seguridad Vial 2021-2030, auspiciado por FESVIAL, se respalda el planteamiento de Fiscalía de Seguridad Vial, que comprometida con la protección de las víctimas de los accidentes de tráfico, ha solicitado recientemente la colaboración ciudadana para que se denuncien conductas agresivas y temerarias cuando se maneja un vehículo.