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¿Cada cuánto se debe revisar un coche de empresa?

En España hay más de 2 millones de vehículos de empresa y se prevé que siga en aumento

S. M. Madrid

En España hay más de 2 millones de vehículos de empresa y se prevé que siga en aumento. Son vehículos que las compañías facilitan a sus empleados para que puedan realizar su trabajo y llevar a cabo esos desplazamientos que son necesarios en su día a día, y, precisamente por ello, recorren muchos kilómetros a lo largo del año. Esta intensidad de uso hace que la revisión del vehículo sea primordial y que se tenga que realizar con más frecuencia de lo habitual.

En general, se suele recomendar hacer una revisión en profundidad del vehículo según las indicaciones del fabricante, el cual establece unos plazos definidos teniendo en cuenta el tiempo o los kilómetros recorridos. Sin embargo, hay otros factores que también se deben tener en cuenta como el tipo de conducción, el tipo de vías por el que circula, si nos encontramos en un clima frío o caluroso.

Por ello, Norauto Pro, aborda qué tener en cuenta para el correcto mantenimiento de la flota de empresa y cada cuánto tiempo se deben revisar estos vehículos:

- Neumáticos: revisión cada 15 días. Son el nexo de unión entre vehículo y carretera. Hay que comprobar su buen estado, que no tengan abultamientos, cortes, desgastes irregulares o grietas. También deben tener la presión correcta y una correcta profundidad del dibujo. Recordamos que la presión va a depender de la carga. El fabricante en cuestión determina la presión en función del peso. La profundidad del dibujo mínima legal para poder circular es de 1,6 mm.

- Niveles de aceite, líquido refrigerante y líquido limpiaparabrisas: revisión semanal.

- Frenos: revisión cada 15 días. Se debe comprobar su buen estado y funcionamiento, haciendo hincapié en las pastillas y discos de freno.

- Amortiguadores: revisión cada mes. Comprobar que estén en buen estado.

- Aceite, filtros de aceite, de habitáculo, de aire y de combustible: revisión según fabricante. Existe un plan de mantenimiento específico para vehículos con uso intensivo que anticipa los cambios de aceite, cada fabricante determina el kilometraje o el tiempo.

- Batería: revisión cada 15 días. Verificar su buen estado y funcionamiento, especialmente en verano e invierno.

- Carrocería: revisión cada mes. Hay que revisar el estado general del vehículo. Hay que observar especialmente si hay nuevos golpes, ya que pueden ocasionar un daño mayor en el automóvil de lo que se observa a primera vista.

- Alumbrado y señalización: revisión cada semana. Para ver y ser vistos. Hay que revisar la buena regulación de los faros y el buen funcionamiento y alumbrado. No deben deslumbrar y deben ofrecer la luz suficiente para poder conducir con seguridad.

- Parabrisas y escobillas: revisión cada mes. El parabrisas no debe presentar daños, ya que puede interferir en la visión del conductor y, además, es fundamental en la resistencia estructural del vehículo. En el caso de las escobillas, deben hacer un correcto barrido y limpieza para una buena visibilidad. Son dos puntos en los que no se suele hacer hincapié pero que son muy importantes para la seguridad.

- La documentación del vehículo y elementos de seguridad. Es necesario comprobar que el vehículo cuenta con toda la documentación en regla: permiso de circulación del vehículo, tarjeta de inspección técnica del vehículo con el último informe de la ITV (en caso de ser necesario) y la pegatina correspondiente pegada en el parabrisas. Igualmente, hay que verificar que el vehículo lleva el distintivo medioambiental de la DGT.