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Norrthvolt iba a producir las baterías para el BMW i4. BMW
Los ambiciosos planes europeos de baterías se enfrían ante la guerra de precios con China

Los ambiciosos planes europeos de baterías se enfrían ante la guerra de precios con China

La demanda decreciente del vehículo eléctrico ha llevado a que los planes de construcción de fábricas de baterías se revisen, frenen y cancelen

Juan Roig Valor

Viernes, 21 de junio 2024, 14:56

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En 2019, la Unión Europea usó uno de sus mecanismos más poderosos de cooperación entre estados miembros, el IPCEI, para otorgar una importancia prioritaria a los proyectos de baterías del coche eléctrico. A raíz de ello, los gobiernos francés y alemán volcaron miles de millones de euros para fomentar la cadena de valor de acumuladores y Europa se convirtió rápidamente en la región del mundo con mayor capacidad proyectada para el sector de la electromovilidad.

Sin embargo, la ralentización de las ventas del coche eléctrico también han templado el afán de los fabricantes de vehículos eléctricos: los grupos Volkswagen, Stellantis y Mercedes-Benz están revisando sus planes de fabricación de baterías.

El problema se acentúa, teniendo en cuenta que China lleva años de ventaja en el desarrollo de esta tecnología y cuenta con sobrecapacidad productiva. En 2023, el promedio global del coste de baterías, que Bloomberg mide en dólares por kWh, se cifró en 95. En lo que va de año, el coste chino está en 53 dólares.

Por otra parte, Estados Unidos, con su política proteccionista para el automóvil –los planes de Biden estipulan que solo los coches hechos con componentes fabricados en el país podrán estar sujetos a incentivos de la compra– han hecho que empresas como Northvolt o Freyr se planteen asentarse allí.

Northvolt, una compañía creada por un antiguo directivo de Tesla, surgió como la esperanza comunitaria para crear una cadena de valor Europea, con la previsión de expandirse en Suecia y Alemania para proveer a los fabricantes locales. En 2020, firmó un acuerdo de 2.000 millones de euros con BMW para dotar de celdas a la quinta generación de sus vehículos eléctricos, que incluye los iX e i4.

Sin embargo, la empresa sueca lleva dos años de retrasos y los productos que ha entregado han presentado problemas de software. Por lo tanto, el fabricante alemán ha decidido cancelar el contrato original, aunque pretende seguir siendo cliente de Northvolt «para la próxima generación de celdas que desarrolle».

«El Grupo BMW sigue teniendo un fuerte interés en que se desarrolle un fabricante europeo potente de baterías, teniendo en cuenta la sostenibilidad y la economía circular», afirmaron en un comunicado. El proveedor, hasta que Northvolt desarrolle las nuevas celdas, es el coreano Samsung SDI.

Northvolt anunció ayer que estaba revisando los planes de abrir una nueva fábrica en Borlange (Suecia). Las celdas que irán a parar a BMW saldrán, previsiblemente, de Heide, en el norte de Alemania.

Automotive Cells Company (ACC), una empresa de baterías en la que Stellantis y Mercedes-Benz cuentan con participación mayoritaria, ha puesto en pausa la expansión de sus plantas francesa e italiana, centrándose únicamente en la alemana de Kaiserslautern.

Pero las marcas chinas también cuentan con presencia comunitaria. El gigante chino CATL, el mayor productor del mercado, tiene una planta en Alemania y está construyendo otra en Hungría. La coreana LG Chem lleva seis años con presencia en Polonia.

Según Bloomberg, si Europa no consigue desarrollar una cadena de valor fuerte ante la descarbonización del transporte, arriesga que su industria automotriz –que supone en torno al 7% del PIB de la UE– se deslocalice, como ya ha ocurrido con otros sectores estratégicos como los paneles solares o los semiconductores. China ya domina el 80% del mercado de baterías y que Europa le alcance parece cada vez más improbable.

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