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Seat mantiene el liderato en ventas en un insólito 2020

El Dacia Sandero se corona como el coche más vendido en el último año

ALEX ADALID Valencia

El mercado español ha puesto fin a un 2020 aciago para muchos, con algo más de 850.000 unidades matriculadas frente al millón doscientas cincuenta mil de 2019, pero el balance final es mejor de lo esperado. Tras la pandemia y el cierre de marzo, abril y mayo pocos esperaban que el mercado volviera a reaccionar con rapidez a las ventas. Al revés, cobraba fuerza la teoría de un hundimiento económico que provocaría estragos en la industria, pero finalmente no ha sido así y la segunda mitad del año ha tenido más ventas de las esperadas, hasta el punto en el que el debate ha sido la subida del impuesto de matriculación o el escaso éxito de las ayudas del automóvil.

Las matriculaciones retroceden un 32,25 por ciento hasta las 852.831 unidades, cifras similares a las de los peores años de la crisis. Seat mantiene el liderazgo del mercado con 69,731 coches, solo 2.826 más que su matriz, Volkswagen

Eso sí, el balance no puede ser sino negativo ya que, incluso dejando de lado los meses de confinamiento, el mercado cae de forma acusada, con algunos detalles añadidos, como que no haya habido apenas matriculaciones de 'rent a car', coches de alquiler que, habitualmente, vuelven al mercado como vehículos de ocasión. El 2020 se cierra así como uno de los peores años en las últimas tres décadas, aunque sin olvidar que en 2011, 2012 y 2013 se vendieron menos coches, y de hecho en el fondo de la crisis -2012- solo se matricularon 700.000 unidades. En todo caso, seguimos muy lejos del millón y medio que se considera 'razonable' para un mercado como el español, y eso teniendo en cuenta que en diciembre las ventas han sido similares a las del mismo mes de 2019, en gran parte por las automatriculaciones de varias marcas para evitar tanto la subida del impuesto como las multas que la Unión Europea va a imponer a varios fabricantes por sobrepasar el límite de emisiones.

En este difícil contexto la marca española Seat ha podido mantener el liderato del mercado, con una caída que es de las mayores del ranking, casi un 38 por ciento. Seat el año pasado arrasó, y fue la única en superar las cien mil unidades vendidas al rozar los 112.000 coches en España. Este año en cambio se ha conformado con 69.731 unidades.

Seat se mantiene como marca más vendida en España

Esta gran caída no ha sido por perder el favor del público, sino por la no disponibilidad de más unidades. La llegada del nuevo León y del Cupra Formentor ha ralentizado la producción del principal modelo de la marca y la demanda del Ibiza es mayor de lo previsto en esta era 'post-pandemia' en la que muchos clientes huyen del transporte público hacia coches básicos. La marca ha apostado por los modelos con mayor margen comercial, los tipo SUV y la marca Cupra, que suben el precio medio de facturación y beneficio, aunque no el volumen global de ventas. En cualquier caso, la marca mantiene el liderazgo en su mercado, algo necesario para tener la cabeza alta dentro de la estructura del grupo Volkswagen.

Volkswagen se alza al segundo puesto en el ranking

Muy interesante ha sido la lucha por el número dos entre Volkswagen y Peugeot, batalla que este año ha caído del lado alemán, con 66.905 unidades frente a las 65.828 de la firma francesa, apenas mil coches de diferencia.

El 2008 es el Peugeot más vendido en nuestro país en 2020

En ambas marcas la falta de unidades de algunos modelos ha sido patente. Tras este trío de marcas con fabricación nacional aparece Toyota, la única que no tiene planta productiva en España, aunque desde este 2020 PSA fabrica en Vigo el comercial Toyota Proace City. La japonesa ha matriculado 57.745 unidades, sólo un veinte por ciento menos que el pasado año.

Para encontrar una menor caída en el ranking tenemos que ir hasta el puesto 28 -Volvo- que sólo retrocede un 13,5 por ciento. El éxito de la marca japonesa está en su gama de modelos con etiqueta eco y motores híbridos, que han hecho que venda sus coches acorde a la demanda, sin tener que 'empujar' ventas que mejoren el 'mix' de emisiones del fabricante. El acierto del nuevo Corolla, con un diseño más atractivo, y del nuevo Yaris, en pleno despegue comercial, son éxitos que contribuyen al buen funcionamiento de la marca.

Renault ha terminado quinta con 56.181 unidades, lejos de los años en los que disputaba el liderato. A la marca le ha pesado el lanzamiento del Clio, ya que el cambio de modelo siempre resta unidades y, sobre todo, la escasa fortaleza del SUV Kadjar en un sector clave del mercado.

El eléctrico Renault Zoe lidera por su parte el sector ecológico. Justo detrás de la marca francesa se instalan los dos fabricantes coreanos, con Kia por delante de la matriz Hyundai, cambio debido a la importante renovación de modelos de Hyundai en 2021 -i20, i30 y Tucson- que siempre ralentiza las primeras entregas con respecto a la fabricación convencional, todo ello sin quitarle méritos a Kia, que funciona especialmente bien en España respecto a otros países en Europa.

Citroën mantiene el tipo con una octava posición, a pesar del cambio de producción en el Citroën C4, uno de sus pilares de ventas en España, y Mercedes se encarama al noveno puesto y se mantiene como la premium líder del mercado, superando a Audi y BMW. El puesto podría ser efímero, ya que el nuevo CEO de la compañía a nivel global ha cambiado la estrategia hacia los beneficios, no hacia el liderazgo. Cierra el top 10 Dacia, con una reducida gama pero unos precios rompedores y que han encajado muy bien en el público senior en España.

Del resto del ranking sorprenden, por su gran caída, los datos de Ford y Opel, ambas con fábricas en España y las dos firmas que más retroceden del Top 20. Ford cae casi un 40 por ciento hasta las 37.355 unidades, y Opel nada menos que un 56 por ciento hasta las 30.275 unidades, cifras comprometidas en los dos casos, ya que las dos marcas tienen gamas modernas y dispuestas, una amplia red de concesionarios y, en su día, peleaban por el liderazgo en ventas. Si en el caso de Opel la firma está viviendo la transición hacia su integración técnica completa en PSA, con el cese de ventas de algunos modelos, en el caso de Ford hay poca justificación, ya que cuenta con una gama de modelos totalmente renovada: Fiesta, Focus, Puma o Kuga tienen menos de dos años en el mercado.

Entre el resto de fabricantes destaca la menor caída de las premium como Volvo, Land Rover, DS -la marca que menos retrocede del mercado, apenas un uno por ciento- o Porsche, y la debacle en las marcas orientales: Mazda, Mitsubishi, Honda, SsangYong o Subaru c aen más que el promedio del mercado, con cifras especialmente preocupantes en Mazda y Honda. Mención especial para Smart -menos 71 por ciento-, que pasa de 4.727 a 1.369 unidades. Recordemos que Mercedes ha vendido la marca y ya no apuesta por ella, a lo que se suma una oferta completamente eléctrica y algo cara.

Lo que deparará el 2021 es una incógnita, pero los vaticinios no son para tirar cohetes. Se ha cancelado el errático plan Renove, el 70 por ciento de los modelos a la venta tributan alrededor de un cinco por ciento más de impuesto de matriculación, en algunas comunidades ya no hay Plan Moves para la ayuda de compra a coches eléctricos y la tercera ola del COVID ya es un hecho. Se suma además que, al no realizarse ventas a 'rent a car' en 2020, este año los concesionarios apenas tienen vehículos de ocasión con pocos kilómetros con los que completar su facturación. A cambio, la postventa -taller, mantenimiento, carrocería y recambios- sigue funcionando de manera adecuada, gracias en gran parte a las ventas a plazos que incluyen revisiones en los concesionarios, lo que está alargando el número de años en los que los clientes pasan por el taller 'de la marca'.

Los fabricantes fían el éxito del año a la segunda mitad del mismo, cuando se espera que la vacunación anti-COVID haya alcanzado niveles estables y los contagios se reduzcan de manera importante, pero antes habrá que pelear con seis meses tan complejos que en algunas fábricas los planes de producción anuales son una incógnita, y la mayoría firmaría en este mes de enero terminar el año por encima del millón de unidades.