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Qué beneficios y ayudas tienen los autónomos para comprar coche

PATXI FERNÁNDEZ Madrid

A la hora de pensar en cambiar de coche o furgoneta no hay que perder de vista todas las posibilidades, sobre todo teniendo en cuenta que la llamada «crisis de los microchips» está provocando un trastorno en el mercado, parando determinadas plantas de fabricación de vehículos, y, en algunos casos, aumentando de manera significativa los plazos de entrega.

Además de la compra de un vehículo nuevo existen otras alternativas, como la compra de un vehículo de ocasión o las nuevas modalidades de alquiler como el leasing o el renting, que incluyen además del coche, un seguro, mantenimiento y reparaciones, a cambio de una cuota mensual. Eso sí, en el caso del renting, el autónomo no será el propietario.

A los gastos habituales de la compra hay que añadir otros derivados de su uso. Según un estudio de Fintonic el uso de un vehículo nos cuesta de media a los españoles 4.069€ al año en el caso de que se financie la compra del coche.

Este dato hace referencia a vehículos tradicionales pero aumenta sustancialmente si nos centramos en vehículos eléctricos, de GNP o refrigerados, cuyo coste de adquisición es más alto.

Otro informe de Rastreator indica que de media el seguro de coche nos cuesta en torno a los 371,6€ al año. Aunque esto depende del tipo de seguro que tengamos, el tipo de vehículo, y la compañía aseguradora con la que contratemos.

Cerca de 200€ más se destinan a impuestos, aunque esto también depende de la Comunidad Autónoma en la que residas y la variación es enorme. El impuesto de circulación puede costar entre los 56€ y los 346,32€.

Todos estos gastos se ahorran mediante el renting, ya que, según explican desde Northgate, en la cuota mensual de renting se incluye el uso del vehículo, el seguro, los impuestos, el mantenimiento recomendado por el fabricante, las posibles averías, vehículo de sustitución, coste de la ITV e incluso la asistencia en carretera. Estas empresas también ofrecen una opción que económicamente puede resultar interesante para los autónomos, como es la venta de coches de ocasión procedentes de operaciones de renting, con certificado de kilometraje e historial de mantenimiento oficial.

La ventaja más atractiva de este tipo de vehículos usados es el precio, con una inversión significativamente menor que la que se necesita para comprar uno nuevo. L as compañías de Renting pueden ofrecer un certificado de garantía «sin daños estructurales» en todos sus vehículos de ocasión. Por tanto, se ahorra dinero sin tener que renunciar a la calidad y a un equipamiento completo.

La compra de un coche de ocasión es mucho más rápida que la de un vehículo nuevo. No sólo se ahorra papeleo, sino que el coche se entrega al momento sin tener que esperar a que llegue el modelo de fábrica.

En el caso de los vehículos de ocasión se puede acceder a financiación al igual que en la compra de vehículos nuevos. Habitualmente, la propia empresa ofrece las mismas fórmulas que con la compra clásica.

Finalmente, un coche de ocasión se devalúa mucho menos que un coche nuevo. De hecho, los expertos de Northgate aseguran que nada más salir del concesionario, un vehículo recién comprado puede llegar a costar cientos de euros menos. En el caso de los vehículos de ocasión, el precio se mantiene mucho más cercano al momento de la compra.

Las ayudas del Moves III

Según Autocasión, los trabajadores por cuenta propia se pueden acoger a una serie de ventajas a la hora de adquirir un vehículo a través del Plan Moves III, e incluso para disponer de estructuras de recarga de vehículos, en caso de adquirir automóviles híbridos enchufables o eléctricos.

Las ayudas que ha aprobado el Gobierno van desde los 600 hasta los 15.000 euros, en función de aspectos como la motorización o el tipo de vehículo del que hablemos. Así, si es un turismo, las ayudas podrían alcanzar los 5.500 euros con achatarramiento. También se podrían obtener unos 6.000 euros en vehículos comerciales con achatarramiento y que tengan hasta 3.500 kilos.

Por la compra de una furgoneta la ayuda se incrementará hasta los 7.000 euros sin achatarramiento. Si se trata de vehículos más grandes, como son los autobuses o los camiones, las ayudas a los autónomos pueden llegar hasta los 15.000 euros.

También se ofrece financiación para la implantación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos siempre que se adquieran de manera directa. La subvención será entre un 30 y un 40 por ciento del coste de la instalación, sin que se supere en ningún caso los 100.000 euros.