https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

Por qué no deberías conducir con chanclas o bañador

Aunque no está prohibido, la DGT recomienda no utilizar estas prendas porque pueden afectar a la seguridad

A. NOGUEROL El Barco de Ávila

El calor veraniego se ha adelantado, y con ello algunas conductas típicas al volante, como conducir con chanclas o con bañador, con las que los conductores intentan hacer frente a las altas temperaturas. Hay hábitos y conductas típicas en vacaciones o cuando el calor está presente que se deben evitar cuando se va en coche porque suponen un riesgo y además pueden acabar en sanción.

Por ejemplo, el típico vestuario playero de chanclas y bañador o bikini no es adecuado para conducir. Con un calzado inadecuado como pueden ser las chanchas se pierde sensibilidad con los pedales y pueden engancharse e impedir reaccionar ante un imprevisto.

En la mayoría de países europeos no está prohibido explícitamente, pero conducir con ellas o descalzo puede suponer que recibamos una multa porque los agentes de tráfico pueden interpretar que reduce nuestra libertad de movimiento a la hora de conducir. Por lo tanto hay que cambiar las chanclas o sandalias sin sujeción por un calzado ergonómico y sujeto al pie. Si este no fuera el caso, podría acarrear una sanción de 80 euros.

Por otro lado, conducir sin camiseta, algo que hace el 25% de los conductores, según la Fundación del Comisariado Europeo del Automóvil, puede causar quemaduras por la fricción del cinturón de seguridad. Para rebajar la temperatura del vehículo se recomienda abrir puertas y ventanillas durante un minuto para ventilar el habitáculo antes de activar el aire acondicionado.

Aunque sólo sea para unos pocos kilómetros, sobrepasar las plazas del vehículo conlleva importantes riesgos, ya que esto implica que algunos ocupantes irán sin cinturón o, si se trata de niños, sin sistema de retención infantil.

Aunque no está directamente prohibido, comer y beber conduciendo pueden suponer una distracción. Pero con las altas temperaturas hidratarse es clave. Un estudio de la Universidad de Loughborough (Reino Unido) y el European Hydration Institute, asegura que un conductor deshidratado comete los mismos errores que otro que haya tomado 8 copas de vino. Lo mejor es prevenir bebiendo agua antes de iniciar la marcha y en paradas regulares. Además, asistentes como el detector de fatiga analizan el comportamiento del conductor y le recomiendan que se tome un descanso en caso de ser necesario.

Conducir con el codo apoyado en la ventanilla en días calurosos es una imagen típica de las carreteras que conviene evitar. Primero, porque afecta a la capacidad de control del vehículo al no tener las dos manos en el volante y, segundo, por el riesgo de graves lesiones en caso de colisión. Otra postura extremadamente arriesgada, en este caso del copiloto, es apoyar los pies sobre el tablero. En caso de accidente, el airbag frontal, no sólo dejaría de cumplir su función de retención del ocupante, sino que pasaría a convertirse en un elemento potencialmente peligroso. Un peligro que supone una multa de 80 euros.

Finalmente, conviene no olvidarse, cuando vayamos a la playa, de la toalla, gafas de sol, crema solar… y el carné: por muy pocas cosas que se lleven encima, nunca se debe olvidar la documentación del coche. En la mayoría de países europeos, conducir sin contar con el permiso supone también una multa.