Dos personas transitan bajo la vigilancia de una cámara de seguridad en Nueva York. / AFP

Washington y Londres vetan tecnología china por el alto riesgo de espionaje

Estados Unidos prohíbe importar servicios de telecomunicaciones de seis empresas mientras Gran Bretaña restringe las cámaras de seguridad

DIANA MARTÍNEZ

La rivalidad entre Estados Unidos y China vuelve a quedar de manifiesto en el campo tecnológico. Washington lanzó un dardo envenenado al gigante asiático tras anunciar el viernes la prohibición de importar servicios de telecomunicaciones de media docena de empresas chinas, entre las que se incluyen Huawei y ZTE, por considerarlas un «riesgo para la seguridad nacional».

La medida, que afecta a la venta de cualquier nuevo producto al no permitir su autorización para entrar al mercado por temor a que puedan servir para espiar a sus usuarios, responde a la inclusión de las compañías afectadas en la lista que realizó en 2021 la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), en la que fueron catalogadas como un «riesgo inaceptable» para la seguridad nacional del país.

La FCC evaluará examinar las autorizaciones vigentes y los procedimientos de revisión de las prohibiciones anunciadas. Su presidenta, Jessica Rosenworcel, aseguró que estas nuevas directrices «representan una parte importante» de las acciones puestas en marcha para proteger a los estadounidenses frente a la «amenaza que implican» los equipos de telecomunicaciones. La medida no solo afecta a empresas que fabrican dispositivos móviles, también a las especializadas en equipos de radio como Hytera Communications y de videovigilancia como Dahua y Hikvision, según recoge la CNBC.

El presidente norteamericano, Joe Biden, mantiene una posición muy cerrada sobre la tecnología china, siguiendo así la línea impuesta por su predecesor, Donald Trump. Mediante la política del exmandatario republicano, en 2019 se incluyó a Huawei en una 'lista negra' que prohibía a proveedores de EE UU hacer negocios con esta compañía, lo que la dejó fuera del sistema operativo Android de Google usado en los dispositivos móviles.

Influencia de Xi Jinping

La guerra tecnológica entre EE UU y China abrió otro capítulo hace tan solo dos semanas, cuando legisladores republicanos pidieron prohibir la aplicación de TikTok en el país por supuestos espionajes. «Millones de estadounidenses confían cada vez más en TikTok, una aplicación de China expuesta a la influencia del Partido Comunista Chino», liderado por Xi Jinping, y «Pekín podría recopilar información confidencial de los empleados del Gobierno» norteamericano, expusieron el senador Marco Rubio y el miembro de la Cámara de Representantes Mike Gallagher.

El gigante americano no es el único país que limita empresas chinas por temor al espionaje. El Reino Unido optó esta misma semana por instar a los departamentos gubernamentales a dejar de instalar cámaras de vigilancia vinculadas a Pekín en edificios sensibles. La decisión fue tomada tras revisar los «posibles riesgos de seguridad actuales y futuros asociados con la instalación de sistemas de vigilancia visual en la propiedad del Gobierno», explicó el ministro de la oficina del Gabinete, Oliver Dowden.

Según la CNBC, la medida del Ejecutivo británico incluye también orientación para que los departamentos desconecten esos dispositivos de las redes informáticas centrales y consideren eliminarlos por completo.

Tampoco es la primera vez que sale a colación esta problemática en Londres. Meses antes decenas de legisladores pidieron prohibir la venta y el uso de cámaras de seguridad de Dahua y Hikvision por los temores de privacidad. Una afirmación que negó la segunda compañía: «Hikvision no puede transmitir datos de usuarios finales a terceros, no administramos bases de datos de usuarios finales ni vendemos almacenamiento en la nube en el Reino Unido».