Christian Lindner, Olaf Scholz y Annalena Baerbock. / Afp

SPD, verdes y FDP, una coalición para el nuevo gobierno alemán

Olaf Scholz, nuevo canciller federal, «el semáforo funciona»

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

Alemania ya tiene nueva coalición y programa de gobierno para los próximos cuatros años. Socialdemócratas (SPD), verdes y liberales (FDP) presentaron hoy el documento que sella el acuerdo para formar el primer tripartito y una alianza inédita a nivel nacional en la historia de la República Federal, la llamada «Ampelkoalition», la «coalición semáforo» como llaman en este país a la conjunción de estos tres partidos por sus colores tradicionales. El socialdemócrata Olaf Scholz sucederá a la conservadora Angela Merkel en la Cancillería Federal tras jurar el cargo la primera semana de diciembre. La exigencia de Los Verdes de que la lucha contra el cambio climático se convierta en eje de la política del nuevo ejecutivo se verá cumplida. Su copresidente, Robert Habeck, asumirá la vicecancillería federal y la dirección de un superministerio de Economía, Protección del Clima y Cambio Energético creado expresamente a medida de sus demandas. Su compañera en el liderazgo del partido ecologista, Annalena Baerbock, será la próxima titular de Exteriores. El presidente del FDP, Christian Lindner, sucederá a Scholz como titular de Finanzas y verá así cumplirse también su gran ambición política.

«El semáforo funciona», dijo Scholz en rueda de prensa al presentar la nueva alianza gubernamental, en la que «nos une la fe en el progreso y la idea de que la política también puede hacer cosas buenas». Scholz recordó que el primer semáforo del mundo entró en funcionamiento en 1924 en la Potsdamer Platz de Berlín para «ordenar las cosas y proporcionar la orientación correcta» y subrayó que «mi intención como canciller federal es que esta 'Ampelkoalition' juegue un papel similar como orientación para Alemania». El próximo jefe de gobierno germano comenzó su intervención, sin embargo, expresando su preocupación por la «grave situación» de la pandemia de coronavirus en Alemania y anunció que su gobierno creará inmediatamente un gabinete de crisis permanente en la Cancillería Federal con un grupo de asesores científicos, además de potenciar la campaña de vacunación y aprobar una prima para el personal sanitario de hospitales y residencias de ancianos que contará con un fondo de 1.000 millones de euros.

Las conversaciones para formar gobierno han sido «constructivas y siempre a la búsqueda de soluciones», señaló el próximo canciller federal. También Habeck se mostró satisfecho. «Vamos por la vía de los 1,5 grados», comentó sobre los objetivos climáticos del futuro ejecutivo, que, dijo, pretende escribir una nueva historia de «conciliación entre el bienestar y la protección del clima». En vez de plantearse más metas climáticas nuevas se ha decidido acordar medidas concretas, añadió el líder ecologista, mientras Annalena Baerbock subrayó que el tripartito ha preparado «el camino para que nosotros, como una de las mayores naciones industrializadas del mundo, podamos ser climáticamente neutrales». A su vez, Lindner aseguró que Alemania será «el abogado de las finanzas sólidas» y que el objetivo de la novedosa coalición es desatar la iniciativa privada, los conocimientos privados y el capital privado, además de tener como objetico digitalizar el estado, mejorar la educación, facilitar el ascenso social y conseguir una liberalización político social.

El título del acuerdo de coalición es un ejemplo de la armonía alcanzada entre las tres formaciones. «Atreverse con más progreso: Alianza por la libertad, la justicia y la sostenibilidad», reza el encabezado del documento de 177 páginas, para el que está más que claro el sustantivo elegido por cada partido después de los dos puntos para describir sus aportaciones al pacto de gobierno. Además de objetivos ecológicos como el de alcanzar la neutralidad climática en 2045 o adelantar a 2030 el fin de la era del carbón y de los vehículos de combustión, el acuerdo de coalición contempla la subida del salario mínimo a 12 euros la hora, la legalización de la venta y consumo de cannabis, la introducción del derecho de voto a partir de los 16 años y una «alianza por la vivienda pagable» con la limitación de la subida de los alquileres y la creación de un ministerio del ramo que fomentará la construcción de 400.000 unidades anuales.

La «Ampelkoalition» se compromete también a mantener las pensiones y la actual edad de jubilación de 67 años, pero también a la creación de un nuevo sistema que se alimentará financieramente, como sucede ya en Noruega, con la compra y venta de acciones, así como a dedicar el 3,5% del PIB a investigación y desarrollo. Pero también se comprometen a facilitar la reunificación familiar de refugiados reconocidos, permitiendo a sus allegados directos viajar y residir en este país, a eliminar el término «raza» de la Constitución alemana o a ampliar el artículo tercero de la misma con la prohibición de la discriminación por identidad sexual.

Posición en Europa

En política europea, el tripartito defiende reformas sustanciales que conduzcan a una «convención constituyente» y a un posterior desarrollo hasta la creación de unos Estados Federados de Europa organizados de manera descentralizada sobre la base de la subsidiariedad y la proporcionalidad y de una carta de derechos fundamentales. Apoyan igualmente reforzar el Parlamento Europeo, la creación de una ley electoral única para todos los países miembros y la elaboración de listas electorales transnacionales. SPD, verdes y FDP se comprometen también a cumplir el objetivo de la OTAN de dedicar el 2% del PIB a Defensa, quieren modernizar el material y la tropa del «Bundeswehr», el Ejército Federal, y contemplan, entre otras cosas, la adquisición de drones armados y reemplazar su flota de cazabombarderos Tornado con un nuevo desarrollo.

Tras ocho semanas de las negociaciones más herméticas celebradas hasta ahora para la formación de una alianza de gobierno en Alemania, los partidos de la nueva «coalición semáforo» acordaron también el reparto de carteras, en el que los socios menores se llevan varios ministerios de peso. Los socialdemócratas, el partido más votado en las legislativas de septiembre pasado, además de la Cancillería Federal para Scholz, contarán con siete ministerios, entre ellos los de Interior, Defensa y Trabajo. Cinco serán para Los Verdes: además de los que dirigirán sus dos líderes, los de Medio Ambiente, Agricultura y Familia. Por su parte, los liberales contarán con cuatro carteras: la de Finanzas de Lindner y las de Justicia, Educación y Ciencia y Tráfico y Movilidad. El acuerdo debe ser confirmado aún por los tres partidos. SPD y FDP en sendos congresos extraordinarios que se celebrarán en los próximos días. Los Verdes mediante el voto digital de sus bases, que comenzará mañana y finalizará en diez días. Habrá que esperar también hasta principios de diciembre para conocer los nombres de los nuevos ministros.