Despliegue policial en Würzburgo tras el ataque. / AFP

Tres muertos y cinco heridos en un ataque con cuchillo en Alemania

El autor, un somalí de 24 años reducido a tiros por la Policía, estaba en tratamiento psiquiátrico y según testigos gritó «¡Alá es grande!»

MARÍA MOLINOS Berlín

Al menos tres personas murieron y otras cinco resultaron heridas de extrema gravedad este viernes al ser acuchilladas por un hombre de forma aleatoria en el centro de la localidad de Würzburgo, en el sur de Alemania. El atacante, un somalí de 24 años, fue reducido por la Policía, que pidió en un primer momento cautela con respecto a la motivación del suceso.

Los hechos tuvieron lugar poco antes de las 17:25 horas, cuando un joven, solo, descalzo y con un cuchillo de grandes dimensiones que acababa de comprar, comenzó a atacar sin mediar palabra a las personas que se topaba por la calle. Primero frente a un centro comercial y luego en la puerta de un banco y en una concurrida plaza de la localidad. Entre los heridos hay un niño pequeño cuyo padre parece que es uno de los fallecidos.

«Esperemos que la Policía pueda avanzar rápidamente en su investigación para aclarar lo sucedido», aseguró el responsable de Interior de Baviera, Joachim Herrmann, en declaraciones a los medios tras llegar a Würzburgo. Indicó por un lado que el hombre llevaba unas dos semanas en tratamiento psiquiátrico, pero señaló también que, según un testigo, el atacante había gritado en un momento «¡Alá es grande!». «Podría ser que hubiese una motivación islamista» detrás del ataque, afirmó Herrmann. La Policía, poco antes, había indicado que el detenido había cometido varios delitos en el pasado, pero ninguno en el que se pudiese entrever una motivación islamista.

El atacante, según Herrmann, llegó en 2015 a Alemania y residía actualmente en un centro para personas sin hogar de Würzburgo. Tras ser herido por la Policía, fue reducido y llevado a un hospital. «Está consciente y puede declarar», aseguró el responsable de Interior bávaro.

Más de un centenar de agentes de Policía se desplegaron por el centro de la ciudad hasta que consiguieron detener al atacante. Al no deponer su actitud, le redujeron de un disparo en un muslo. Mientras tanto, como se vio en varios vídeos difundidos a través de redes sociales, varias decenas de personas habían tratado de detener al agresor. Unos se le encaraban de forma agresiva, otros le gritaban y algunos llegaron a lanzarle objetos contundentes como sillas.

En solitario

Las fuerzas de seguridad subrayaron que se trató en todo caso de una actuación en solitario. No hay ningún motivo, indicaron, para pensar que pudiese haber algún otro agresor involucrado en este ataque. «No hay peligro para la población», afirmó un portavoz de la Policía local.

Desde la política llegaron rápidamente las condolencias. El jefe de Gobierno de Baviera, Markus Söder, calificó de «terribles e indignantes» los hechos. «Nos afligimos por las víctimas y sus familias. Apoyamos con esperanza a los heridos. Gracias a la Policía por su rápida intervención», aseguró a través de Twitter. También los tres candidatos a la Cancillería en las elecciones de septiembre lamentaron en las redes lo sucedido y mostraron su apoyo a los damnificados. La Policía local ha pedido no compartir fotos de lo ocurrido y respetar la esfera privada de las víctimas.

Hace casi cinco años, el 18 de julio de 2016, un refugiado afgano de 17 años atacó a varias personas en un tren regional cerca de Würzburgo. El joven, también con problemas psicológicos, se dio a la fuga y fue abatido por la Policía alemana.