Un centro de vacunación en Berlín. / Efe

Ordenan la vacunación obligatoria de todo el personal militar en Alemania

Crece la presión sobre los no vacunados en Alemania con nuevas prohibiciones

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal de Berlín

En medio del debate político sobre el posible dictado de la vacunación obligatoria a toda la población o a determinados profesionales, el «Bundeswehr», el Ejército Federal anunció este martes que inmunizará de manera forzosa a todos sus efectivos. Un portavoz del ministerio federal de Defensa destacó que su dirección política y una representación de su personal han acodado incluir la vacuna contra el coronavirus entre todas las que ya se aplican obligatoriamente a todos los militares, como las del tétano o la fiebre amarilla. Los uniformados que se nieguen podrán ser castigados con medidas disciplinarias. Esta actuación fue ya autorizada por el Tribunal Federal Administrativo con independencia de la epidemia de covid-19. La negativa de muchos militares a vacunarse hasta ahora contra el coronavirus ha conducido a una elevada tasa de contagios en la tropa. Unos 1.200 soldados se encontraban infectados este lunes, según fuentes ministeriales.

Ya el pasado 10 de noviembre, el jefe del comando de Tareas Territoriales, el general mayor Carsten Breuer, había ordenado que solo aquellos militares que se encuentren completamente inmunizados podrían asistir a la sociedad civil en la lucha contra la pandemia. Hasta mediados de diciembre se espera que asciendan a 12.000 los sanitarios del «Bundeswehr» que ayudan en las tareas de vacunación a la población civil o en el rastreo de cadenas de contagios del coronavirus. Tanto solo en el estado federado de Sajonia, uno de los más afectados por la cuarta ola de la epidemia que vice Alemania, militares alemanes participan en un centenar de misiones de ayuda, aunque están presentes también en otras regiones castigadas por elevadas tasas de contagio como Baviera o Turingia.

Mientras tanto crece la presión en Alemania para que se vacunen quienes no lo han hecho hasta ahora. La Asociación de Médicos de la Seguridad Social Alemana exigió hoy el confinamiento en sus hogares de todas las personas que no se encuentran vacunadas aún, la vacunación obligatoria para toda la población y que quienes no han querido inmunizarse y acaben hospitalizados al contagiarse y enfermar de coronavirus, asuman personalmente una buena parte del gasto que suponen para las arcas sanitarias. «El elevado número de personas que aún no se han vacunado nos conducirá de lo contrario a la catástrofe y sobrecargarán nuestro sistema sanitario hasta un punto desconocido hasta ahora. El dictado de la obligación de vacunarse ya no es suficiente», señaló la citada asociación en un comunicado. El cobro de una parte de los costes de hospital a los no vacunados que enfermen traería consigo «ingresos que podrían abonarse suplementariamente al personal sanitario de los hospitales y el dedicado a la atención ambulante», señala la nota.

En estados federados como Berlín, Baja Sajonia, Renania del Norte-Westfalia, Baviera, Sajonia o Turingia se ha dictado o está a punto de entrar en vigor la prohibición para todos los no vacunados de visitar comercios que no sean de primera necesidad o la entrada a bares y restaurantes. Solo los vacunados y sanados tienen acceso a esos locales, así como a todos tipo de espectáculos culturales o deportivos. En discotecas, clubes y fiestas de carnaval, los vacunados o sanados deberán presentar además en la entrada un test negativo reciente. Desde este miércoles y en toda Alemania solo podrán utilizarse los transportes públicos, trenes, metros y autobuses, con certificado de vacunación, de haber sanado o con un test negativo. Se harán controles puntuales, en muchos casos con interventores acompañados de policías.

Por su parte, el presidente del Instituto Robert Koch (RKI), Lothar Wieler, hizo el enésimo llamamiento a la población alemana a vacunarse. Wieler subrayó que 15 millones de ciudadanos adultos de este país no se han inmunizado aún y son en buena parte responsables de la ola de infecciones que afecta ahora al país. «Por cada 50.000 ciudadanos que se infectan, 400 van a morir», advirtió el epidemiólogo en declaraciones al semanario Die Zeit. Alemania volvió a registrar hoy un récord absoluto en la incidencia del coronavirus, con 399 nuevas infecciones por cada 100.000 habitantes en una semana, aunque hay regiones, como la alpina de Berchtesgaden con una incidencia superior a 1.100. La mayoría de los alemanes exige además medidas más radicales para frenar la propagación del virus. Un sondeo del instituto demoscópico Forsa destaca que el 71% de los encuestados considera insuficientes las medidas adoptadas la semana pasada por el gobierno en funciones de la canciller federal, Angela Merkel, y los ejecutivos de los 16 estados federados.