Imagen de una niña siendo vacunada en Viena. / Afp/Vídeo: Atlas

Los niños austriacos protagonizan la primera jornada de confinamiento para los no vacunados

Se agotan en pocas horas las citas para vacunar a los menores de 5 a 11 años de edad

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

Los niños son los protagonistas de la primera jornada de confinamiento para los no vacunados en Austria. Mientras muchos adultos son reticentes a inmunizarse contra el coronavirus, el comienzo este lunes de la campaña para vacunar a los niños de 5 a 11 años de edad ha desbordado todas las previsiones. En Viena las 9.000 citas previstas para esta jornada se habían agotado a primeras horas de la mañana. A los más pequeños se les inocula una dosis reducida del preparado de Pfizer/BioNTech, aunque la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) no ha dado aún luz verde para vacunar a niños de esas edades. Entre tanto, el confinamiento de los no vacunados en sus hogares, que solo pueden abandonar para realizar compras urgentes de artículos de primera necesidad o acudir al trabajo y sus centros de estudios, se nota en los centros urbanos, donde la afluencia de personas se ha reducido. Unas medidas que afectan a la cuarta parte de los 8 millones de habitantes de Austria y que estarán vigentes al menos hasta el 24 de noviembre.

Especialmente severas son las medidas para los trabajadores. Para acudir a sus empleos deben presentar un certificado de vacunación o de haber sanado de la enfermedad o un test PCR que deberá costear el propio interesado. Quien se niegue puede ser enviado a casa sin sueldo e incluso despedido. Las propias empresas se encuentran sometidas a presión para realizar los pertinentes controles, so pena de una multa administrativa de 3.600 euros por cada caso registrado. Mientras tanto, el canciller federal austríaco, el conservador Alexander Schallenberg, ha rechazado la iniciativa de su ministro de Sanidad, el verde Wolfgang Mückenstein, de endurecer aún más las medidas restrictivas para combatir la nueva ola de infecciones a la espera de ver los efectos del confinamiento ordenado a los no vacunados. Mückenstein había propuesto, entre otras cosas, declarar un toque de queda general en todo el país a partir de las 22,00 horas en todo el país, lo que le ha hecho cosechar críticas también desde la oposición con el argumento de que no se debe castigar también a quienes se han vacunado.

Coincidiendo con el inicio del confinamiento, Austria ha vuelto a registrar un nuevo récord absoluto de infecciones diarias con 11.889 casos en las últimas 24 horas, así como otros 40 fallecimientos por la enfermedad. Entre los nuevos contagiados se encuentra el presidente del populistas Partido Liberal Austríaco (FPOE), Herbert Kickl, según comunicó él mismo este lunes en su página de Facebook. Crítico vehemente de todas las restricciones dictadas en su país para afrontar la pandemia y enemigo declarado de la vacunación, Kickl confiesa que «lamentablemente debo comunicaros que las autoridades sanitarias me ha comunicado que un test PCR que hice ayer ha dado positivo. Ahora soy un caso de covid-19 y debo guardar cuarentena 14 días». Junto al dirigente ultranacionalista y euroescéptico, que asegura tener síntomas leves, se encuentra confinada toda su familia, que también ha dado positivo en los test realizados.