Sergio Mattarella, durante su intervención en la ceremonia de investidura como presidente de Italia. / AFP

Mattarella exige «responsabilidad» a los partidos italianos en su reelección como presidente

El jefe del Estado, del que echaron mano las fuerzas políticas aunque pensaba jubilarse, explica tras jurar del cargo que aceptó para evitar «más incertidumbres»

DARIO MENOR Corresponsal en Roma

Roma vivió este jueves el ambiente de las grandes ocasiones, con el tráfico bloqueado en la zona central mientras helicópteros de las fuerzas de seguridad sobrevolaban la ciudad, con motivo del juramento de Sergio Mattarella como presidente de la República italiana, cargo en el que repite después de ser votado ampliamente por los partidos políticos el pasado sábado tras no ser capaces de encontrarle un sucesor durante una semana de votaciones en el Parlamento. Fue un tiempo complicado para todos, «también para mí», reconoció Mattarella, de 80 años y que pensaba jubilarse tras haber concluido su mandato de siete años.

En su discurso de investidura, el reelegido jefe del Estado afirmó que no pudo dejar de responder a esta nueva llamada para ejercer sus responsabilidades ya que, en la situación actual de emergencia sanitaria y social, Italia no podía permitirse «más incertidumbres». También pidió a las fuerzas políticas «dignidad y responsabilidad» para reconstruir el país tras la sacudida provocada por la pandemia de coronavirus. 'Dignidad' fue precisamente una de las palabras clave de su discurso: la repitió 18 veces en su aplaudida intervención ante el plenario del Parlamento. Entre los líderes políticos presentes no estuvo Matteo Salvini, secretario general de la Liga, que ha dado positivo por covid.

Mattarella aprovechó su intervención para agradecer el trabajo del Gobierno liderado por Mario Draghi. Superado ya el difícil período de la elección del presidente de la República, el Ejecutivo tiene previsto acelerar con su agenda reformista que, hasta ahora, tan buenos frutos le está dando. El PIB creció en 2021 un 6,5%, uno de los datos más altos de toda la eurozona y que no se veía en Italia desde la década de los años 70 del siglo pasado.

Antes de que termine la legislatura en 2023, la amplia y heterogénea coalición que sostiene al Gobierno deberá además lograr un acuerdo para aprobar una nueva ley electoral. En necesario un nuevo sistema para celebrar los próximos comicios generales después de la reforma constitucional aprobada en referéndum en septiembre de 2020, que redujo el número de parlamentarios de 945 a 600 de cara a la nueva legislatura.