Autobus de vacunación en las calles de Berlín. / EFE

Al final del invierno los alemanes estarán «vacunados, sanados o muertos»

Merkel advierte que el país entra «en una situación que va a superar todo lo que hemos visto hasta ahora»

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

Al final del invierno todos los habitantes de Alemania estarán «vacunados, sanados o se habrán muerto». Así de drástico se mostró este lunes el ministro federal alemán en Funciones, el cristianodemócrata Jens Spahn, a la hora de advertir de nuevo a la población de que no hay alternativa a la inmunización para combatir la epidemia de coronavirus ante la virulencia de su variante delta y hacer un llamamiento más para vacunarse, cuando solo un 68% de los ciudadanos tienen la pauta completa de vacunación y acaba de comenzar la campaña para las vacunas de refresco. En parecidos términos se expresó el director del grupo de investigación inmunológico y de vacunas del hospital universitario Charité de Berlín, Leif Erik Sander, al asegurar que «solo las vacunaciones» evitarán que Alemania sufra una «quinta, sexta y séptima» ola de la pandemia. «Todos deben vacunarse» y una infección con el virus no es alternativa, afirmó el catedrático universitario y experto en virología.

Por su parte, Angela Merkel, canciller federal en funciones, calificó este lunes de «insuficientes» las medidas tomadas hasta ahora en Alemania para frenar la cuarta ola de coronavirus que sufre actualmente el país. «Vivimos una situación altamente dramática. Lo decidido hasta ahora no alcanza» para detener la propagación del virus, afirmó Merkel durante una reunión de la ejecutiva de la Unión Cristianodemócrata en Berlín. «Estamos en una situación que va a superar todo lo que hemos visto hasta ahora», comentó la canciller federal, quien destacó que las infecciones en Alemania se duplican actualmente cada 12 días.

Alemania registró este lunes un nuevo récord absoluto en la incidencia del coronavirus con 386,5 nuevas infecciones por cada 100.000 habitantes en una semana, aunque hay regiones y distritos en estados como Baviera, Sajonia y Turingia que se aproximan a las 1.000. El Instituto Robert Koch (RKI) contabilizó 30.643 nuevos contagios en las últimas 24 horas, frente a los 23.607 del lunes de la semana pasada. Mientras tanto aumentan las voces de quienes exigen el dictado de la vacunación obligatoria, pero no ya para determinados grupos profesionales, lo que podría suponer una violación constitucional, sino para todos los trabajadores sin excepción, una medida más radical pero no discriminatoria.

El ministro de Sanidad de Baviera, Klaus Holetschek, ha sido el más reciente defensor de esa medida este lunes. «Estamos en medio de la pandemia y creo que solo saldremos de este bucle interminable con la vacunación obligatoria», dijo el político conservador.

La nueva intervención de Spahn se produjo con motivo del debate sobre la vacuna a aplicar para refrescar la inmunidad de quienes tienen la pauta completa de vacunación. El ministro de Sanidad en funciones había anunciado anteriormente que, junto al preparado de Pfizer/BioNTech, se iban a suministrar a médicos de cabecera y empresa, así como a los centros de vacunación, dosis de Moderna en una proporción igual, lo que ha desatado durante el fin de semana una oleada de críticas ante la desconfianza de la población ante cualquier otra vacuna que no sea la desarrollada aquí. Para tratar de calmar los ánimos Spahn comentó que la de Pfizer/BioNTech es el Mercedes de las vacunas, pero que Moderna es un Rolls Royce. Ambas están desarrolladas sobre la base del «ARN-mensajero» que enseña a las células humanas a fabricar una proteína que desencadena una respuesta inmunitaria al virus.

También Sander defendió el uso del preparado de Moderna para practicar la vacunación de refresco y aseguró que tiene la misma calidad que la de Pfizer/BioNTech. Agregó que aplicar cualquiera de las dos tiene unos «efectos extraordinarios», ya que el «booster» o vacuna de refresco reduce el riesgo de enfermar de coronavirus más de 10 y hasta 20 veces. El experto de la «Charité» destacó que es incluso beneficioso cruzar las dos vacunas, ya que el sistema inmunológico asume las propiedades de ambas, y que la aplicación de la tercera dosis cierra el proceso de inmunización, aunque eso no quiere decir que en el futuro se hagan necesarias nuevos refrescos de la vacuna. Tanto Spahn como Sander subrayaron además que Alemania dispone de dosis suficientes para afrontar las necesidades del país.

El ministro federal de Sanidad en funciones anunció además que en diciembre se comenzará a vacunar a los niños de 5 a 11 años , para lo que hay preparado un contingente de 2,4 millones de dosis. Spahn señaló que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dará vía libre probablemente esta misma semana a la vacunación de los niños de esas edades. Añadió que los 4,5 millones de pequeños de 5 a 11 años que residen en este país podrán estar vacunados en los primeros meses de 2022.