Lars Klingbeil y Saskia Esken, líderes de la SDP. / AFP

El SPD elige a Lars Klingbeil y Saskia Esken como presidentes del partido

«Estamos al comienzo de una década socialdemócrata», aseguran los líderes de la formación que gobernará Alemania

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) eligió este sábado a su hasta ahora secretario general Lars Klingbeil y Saskia Esken, que repite en el cargo, como nuevos presidentes en la bicefalia de la formación que dirige la nueva coalición de gobierno en Alemania. La elección tuvo lugar tan solo tres días después de que el también socialdemócrata Olaf Scholz fuera nombrado canciller federal del país al frente de una inédita alianza política con verdes y liberales (FDP). Klingbeil, responsable de la exitosa campaña electoral que dio el triunfo al SPD en las generales del pasado septiembre, obtuvo un 86,3% de los votos, mientras que Esken logró el 76,7% de la aprobación de los delegados del congreso del partido en Berlín. El hasta ahora copresidente de los socialdemócratas Nornert Walter-Borjans había anunciado tras los comicios que no tenía intención de presentarse a la reelección y que era el momento de dar paso a las nuevas generaciones.

«Estamos al comienzo de una década socialdemócrata», afirmó Klingbeil ante los asistentes, para criticar seguidamente a los conservadores de la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU) por quedarse programáticamente estancados «en los años 90». «Vamos a cambiar este país, lo vamos a reforzar y lo vamos a hacer más justo», dijo a su vez Esken ante los 600 delegados reunidos mayoritariamente de manera virtual, los que aseguró que pretende ayudar a que el SPD «sea el partido popular de izquierdas» que el país necesita urgentemente. La líder de la formación más antigua de Alemania, con más de 150 años de historia, señaló que habían ganado las elecciones para los niños, las familias, los pensionistas y los aprendices, además de comentar que la unidad nacional sigue siendo una tarea pendiente más de 30 años después de la caída del muro de Berlín y la reunificación del país. A su vez, Klingbeil aseguró que el SPD no se conforma con la victoria en las pasadas elecciones.

«Un triunfo en las elecciones federales no me basta, quiero más», dijo el nuevo copresidente, para recordar que el año próximo se celebran cuatro comicios regionales que también desea ganar. «La política no debe ser disturbios permanentes», subrayó seguidamente Klingbeil en referencia a las desavenencias internas que han sacudido al SPD en los últimos años y que dio por terminadas. «Somos fuertes si mostramos nuestra postura, si damos orientación», agregó el líder del principal partido de gobierno, quien advirtió de que su formación debe dejar de mirarse el ombligo. Con la vista puesta en el momento de máximo hundimiento de popularidad del partido hace un año, cuando los sondeos no daban más de un 14% de votos al SPD, Esken afirmó que «esta victoria electoral es quizás el mayor retorno en la historia de los partidos políticos alemanes» y dio por terminados los males tiempos pasados.

Los participantes en el congreso eligieron también como sucesor de Klingbeil en la secretaria general del SPD con un 77,78% de votos a Kevin Kühnert, a sus 32 años vicepresidente del partido y antiguo líder de los Jusos, las batalladoras juventudes socialistas. Kühnert saltó a la fama hace cuatro años cuando estuvo a punto de reventar desde las bases del SPD los esfuerzos para negociar la última gran coalición que lideró la excanciller federal Angela Merkel y en la que su sucesor ahora, Olaf Scholz, ocupó la cartera de Finanzas y la vicecancillería federal. Su postura ha cambiado radicalmente hacia Scholz desde su victoria electoral, al que ha respaldado en las negociaciones de coalición. Kühnert defendió ante los delegados la separación de funciones entre el SPD y su gobierno y subrayó que «el partido es corazón y cabeza del movimiento socialdemócrata».