Mario Draghi, durante su intervención del martes en el Consejo de Europa. / EFE

Draghi recuerda al Vaticano que Italia es un Estado laico

La Iglesia considera que la ley contra la homofobia atenta contra la libertad religiosa

DARIO MENOR Roma

«Italia es un estado laico». Mario Draghi, católico practicante educado por los jesuitas, defendió este miércoles la soberanía del Parlamento italiano ante la injerencia del Vaticano, que trata de hacer descarrilar el proyecto de ley contra la homofobia que ha sido ya aprobado por la Cámara de los Diputados y debe superar ahora el examen del Senado, donde tratan de obstaculizarlo los partidos conservadores.

La Iglesia católica considera que la normativa, conocida como 'ley Zan' por el apellido del diputado que la promueve, atenta contra la libertad religiosa por la criminalización que hace de la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género. Así se lo hizo saber al Gobierno de Draghi el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados, en la práctica 'ministro' de Exteriores vaticano, que el pasado 17 de junio presentó una nota de protesta en la embajada de Italia ante la Santa Sede.

El Vaticano asegura en la misiva que la 'ley Zan' supondría una violación del Concordato, el acuerdo que regula las relaciones entre la Iglesia y el Estado italiano. Entre otras cuestiones teme que la normativa obligue a las escuelas católicas a celebrar la futura Jornada Nacional contra la Homofobia.

«Nuestro ordenamiento tiene todas las garantías para respetar los compromisos internacionales, entre ellos el Concordato», aseguró Draghi durante una intervención en el Senado. La intervención del Vaticano, la primera de este tipo que sale a la luz, se produce después de que los obispos italianos criticaran duramente la 'ley Zan', llegando a afirmar incluso que supone una violación «de la ley de Dios y de la ley natural».