El presidente francés, Emmanuel Macron, este lunes en París. / AFP

La derecha francesa ve abierto el camíno hacia el Elíseo

La clara victoria en las regionales alimenta las opciones de los Republicanos en la lucha por la presidencia, hasta ahora reservada a Macron y Le Pen

BEATRIZ JUEZ París

La derecha francesa saca pecho tras los buenos resultados obtenidos en la primera vuelta de las elecciones regionales y departamentales celebradas el domingo y ya sueña con las presidenciales de 2022. La segunda ronda se celebrará el próximo domingo.

«Somos, y de muy lejos, el primer partido de Francia», dijo Christian Jacob, presidente de Los Republicanos, un día después de que la formación conservadora fuera el más apoyada por los ciudadanos al conseguir el 28,4% de las papeletas. Los tres candidatos regionales de la derecha con ambiciones presidenciales –Xavier Bertrand, Valérie Pécresse y Laurent Wauquiez– confían en que estos comicios les sirvan como trampolín para lograr la candidatura conservadora en la carrera hacia el Elíseo.

Reagrupación Nacional, el partido ultraderechista de Marine Le Pen, fue el segundo más votado con el 19,3% de los apoyos del electorado, seguido del Partido Socialista (15,8%), Europa Ecología-Los Verdes (12,5%), La República en Marcha (11,2%) del presidente, Emmanuel Macron, y La Francia Insumisa (4,2%), que podría comparada con la española Unidas Podemos.

Jacob recordó que, antes de que se celebraran esos comicios, muchos políticos y analistas hablaban del declive de Los Republicanos, «desgarrados entre Reagrupación Nacional y Emmanuel Macron». Pero esta cita con las urnas ha mostrado, según él, «la estrepitosa y tajante derrota de estos dos fuerzas».

Según el líder conservador, el partido de Le Pen «se hunde» y La República en Marcha ha mostrado su «incapacidad a implantarse en los territorios». Macron fue el gran derrotado de estos comicios, al no lograr situar a ninguno de su candidatos en región alar y sólo lograr pasar en ocho territorios el listón del 10% de votos necesarios para poder estar en la segunda vuelta.

Duelo Macron-Le Pen

El presidente del Partido Socialista, Oliver Faure, consideró, por su parte, que los resultados de la primera vuelta han dejado claro «una cosa que hasta ahora parecía inverosímil: no estamos condenados a vivir el próximo año del duelo Macron-Le Pen», que pronostican hasta ahora todas las encuestas.

Reagrupación Nacional, al que los sondeos daban en cabeza en seis de las treces regiones francesas, finalmente sólo logró tomar la delantera en Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA), la región al sureste de Francia que incluye Niza y Marsella. Allí el ultraderechista Thierry Marinari obtuvo el 36,38% de los sufragios en la primera vuelta, seguido de cerca del conservador Renaud Muselier, con el 31,91%.

Presionado por su propio partido y por los socialistas, el ecologista Jean-Laurent Félizia, tercero con el 16,89% de los apoyos, no se presentará a la segunda vuelta. Félizia no quiere «jugar con fuego», por eso votará por el conservador Muselier este próximo domingo. El objetivo: derrotar a Marinari y evitar así que la extrema derecha gobierno por primera vez una región en Francia.

La primera vuelta de las regionales estuvo marcada por una abstención récord del 66,74%, según datos del Ministerio del Interior. El primer ministro, Jean Castex, instó a los ciudadanos galos a acudir a los colegios electorales en la segunda vuelta. «Hacer que gane la abstención es hacer que pierda la democracia», escribió en Twitter Castex, quien consideró necesario «combatir colectivamente» el desisterés del censo. «El próximo domingo, voten», pidió el primer ministro.