Las Fuerzas Armadas de Ucrania. / FOTO: EFE | VÍDEO: EP

Crisis en Ucrania

EE UU y Rusia acuerdan seguir negociando mientras se mantiene la tensión militar

Lavrov comunica a Blinken por teléfono que todavía no han dado una respuesta formal a la oferta de Occidente, mientras Washington se queja de Moscú sigue desplegando tropas

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Que no sea por falta de diplomacia. Después de ejercerla en el megáfono del Consejo de Seguridad de la ONU a través de sus embajadores y con una audiencia mundial, el secretario de Estado Anthony Blinken y su homólogo ruso Sergei Lavrov la continuaron este martes en privado durante una llamada telefónica de la que solo salió una noticia: el acuerdo de seguir dialogando.

Parece poco, pero en un momento en el que el redoble de tambores resulta incesante, el comunicado del Departamento de Estado es un rayo de esperanza. Según EE UU, los 100.000 soldados que Rusia había puesto en la frontera con Ucrania son ya 130.000, contando los últimos 30.000 en Bielorrusia, «y le corresponde a Moscú explicar cuáles son sus intenciones», si es que no pretenden usarlas para invadir, dijo este martes a MSNBC la embajadora de EE UU ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield.

Su jefe, el secretario de estado Blinken, pidió este martes una vez más a su homólogo ruso que proceda a «desescalar» el conflicto y retire las tropas y el equipamiento militar de las fronteras ucranianas. Una petición que Moscú considera una intromisión a su soberanía y que en cualquier caso no está dispuesta a contemplar hasta que la OTAN responda a sus preocupaciones «de seguridad» ofreciendo garantías de que Ucrania no se convertirá en uno de sus miembros.

«Si no vais a invadir, retirad las tropas», le dijo Blinken a Lavrov, según contó una fuente diplomática a la agencia Reuters. La conversación telefónica duró media hora y se produjo en inglés, lo que facilitó la fluidez entre los interlocutores al no necesitar intérpretes. «Seguimos escuchando de Rusia que no tienes planes para invadir, pero ciertamente cada acción que vemos dice otra cosa», explicó la fuente a Reuters. «Siguen mandando más tropas, más maquinaria pesada, más movimiento en la frontera».

Lavrov habría resultado más conciliador que el presidente Vladimir Putin y le habría asegurado a Blinken que la carta que envió el lunes no era una respuesta formal a la oferta que le habían hecho para limitar el arsenal en sus fronteras o las maniobras de la OTAN. Esos serían los únicos aspectos EE UU y los aliados están dispuestos a negociar con Rusia para enfrentar sus preocupaciones de seguridad.

EN SU CONTEXTO:

  • 100.000 nuevo efectivos se incorporarán al Ejercito ucraniano en los próximos tres años, según el plan de profesionalización de las tropas que anunció este martes el presidente Zelenski.

  • Johnson viaja a Kiev para apoyar a Zelenski. Boris Johnson se desplazó este martes a Kiev para mostrar su apoyo a Volodímir Zelenski. «Como socio democrático, el Reino Unido defenderá la soberanía de Ucrania frente a aquellos que buscan destruirla», afirmó.

  • Desfile de líderes occidentales. También visitó Kiev el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, y el próximo lunes llegarán los cancilleres de Francia y Alemania. Próximamente se trasladará su homólogo español, José Manuel Albares.

  • Orban se alinea a favor del Kremin en Moscú. El primer ministro húngaro, Víktor Orbán, se volvió a posicionar a favor de Rusia y visitó Moscú para hablar de la seguridad en Europa. Putin se compremetió a mantenerle constantemente informado.

La respuesta formal tendrá que llegar directamente de Putin, más allá de sus comentarios públicos,y sobre esa base se podría concertar otra ronda de conversaciones para avanzar en la vía diplomática. «Por nuestra parte, es lo que queremos, apoyarnos con fuerza en la diplomacia a todos los niveles para que esto se resuelva en la mesa de diálogo y no en el campo de batalla», aseguró la embajadora norteamericana en la ONU, «pero eso no significa que no vayamos a responder con fuerza a cualquier agresión rusa», clarificó.

Uno de esos niveles queda prácticamente bloqueado durante el mes de febrero, en el que el azar ha querido que Rusia sea, durante un mes, la presidenta en turno del Consejo de Seguridad de la ONU. Thomas-Greenfield adelantó que Moscú hará todo lo posible para evitar el conflicto ucraniano en la agenda y desviar la atención de los miembros del Consejo de Seguridad, salvo que estos no se lo permitan. Esa será su misión en esta guerra de intenciones.