El príncipe Andrés vestido de uniforme militar. / Efe/Vídeo: E. P.

Isabel II despoja al príncipe Andrés de sus honores reales y militares

La Casa Real británica anuncia que el duque de York «continuará sin realizar labores públicas y llevará a cabo la defensa de su caso como un ciudadano privado. La víctima de supuestos abusos sexuales no se conformará con dinero, afirma su abogado

ÍÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal en Londres

El príncipe Andrés se defenderá como un civil más de la demanda presentada por Virginia Giuffre en un tribunal de Nueva York, tras ser despojado del título de su alteza real, de todos sus títulos militares y de todos los patrocinios reales que ostentaba hasta ahora. El gesto de la monarquía británica llega un día después de que un juez de Manhattan rechazara la petición de los abogados de Andrés para que anulase la demanda.

El anuncio llega también pocas horas después de que el abogado de Giuffre, David Boies, afirmase que el objetivo de su clienta, a quien representa gratis, «no está en absoluto interesada en un acuerdo puramente financiero». «No creo que tiene en este momento un punto de vista fijo sobre cuál debe ser la solución», dijo. «Pero creo que será importante que la resolución la reivindique; a ella y a las afirmaciones que ha hecho», añadió.

Tras el visto bueno del juez Lewis Kaplan al avance del proceso judicial, Andrés tendrá que responder a las acusaciones de Giuffre de que la violó y abusó de ella cuando era esclava sexual, con 17 años, del fallecido magnate Jeffrey Epstein y de su pareja, Ghislaine Maxwell. Uno de los pasos del procedimiento será el interrogatorio, al menos de siete horas, del príncipe por Boies, considerado por colegas estadounidenses como el mejor interrogador de la profesión.

El anuncio de la deshonra pública del príncipe por tiempo indefinidido llegó del Palacio de Buckingham, residencia oficial de la reina Isabel II, que permanece ahora en el castillo Windsor, sin actividades públicas, a la espera del inicio de los actos conmemorativos de su Jubileo de Platino. Desde febrero celebrarán los setenta años de su reinado.

Aprobación de la reina

En el comunicado se afirma que, «con la aprobación y acuerdo de la reina», se le han «devuelto» todos los títulos. También se confirma que el duque mantendrá su ausencia de actos públicos. Las organizaciones benéficas ya le habían retirado como patrón y unos 150 militares habían pedido que se le retirasen los rangos honorífico de diferentes regimientos.

«Es un maratón y no un esprin», habría dicho a la BBC una fuente próxima al príncipe Andrés, recordando que mantiene su rechazo de las acusaciones. Pero es una afirmación que parece contraria a la trayectoria de la opinión pública desde que se conocieron las denuncias y la vinculación de Andrés con Epstein. Una entrevista a la BBC en 2019 fue particularmente dañina para su reputación. Y su estrategia legal ha empeorado su reputación.

El gesto de la monarquía estaba quizás forzado por la necesidad de proteger a la reina y a otros miembros de la familia del desgaste que sufrirá el tercer hijo de la reina, si el procedimiento avanza y se publican los documentos intercambiados sobre el caso y las transcripciones de los interrogatorios. La convicción más extendida es que Andrés buscará ahora un acuerdo confidencial de compensación.

También era necesario el gesto para un público atraído por los avatares de la monarquía en Estados Unidos, que han visto la frialdad con la que se ejecutó la separación de Enrique y Meghan de títulos y funciones reales, tras establecer su residencia en California, mientras Andrés, con la reputación tan dañada a pesar de su presunta inocencia, conservaba todos los honores.

Afrontar la indemnización

Andrés vive en la hacienda del castillo de Windsor, en The Royal Lodge, con su exesposa, Sarah Ferguson, con la que mantiene una relación muy cordial. Los medios británicos creen que ya han vendido el chalet que habían comprado en los Alpes suizos. Habían tenido problemas para pagar el último plazo, de unos seis millones de euros, y lo resolvieron en noviembre. Esa venta se ve como una señal de que quieren reunir dinero para el pago de una compensación millonaria a Giuffre.

Los medios especulan sobre la actitud de los diferentes miembros de la familia ante las necesidades financieras de Andrés, especialmente las de su hermano mayor, Carlos, y la de su sobrino, Guillermo, que heredarán los ducados de Lancaster y Cornualles, que dan fondos a la monarca y al príncipe de Gales.

Sin participación en actos públicos, sería polémico que cobrase de la asignación pública que recibe la monarca para distribuir entre los miembros activos de su familia. Tiene derecho a una pensión como militar jubilado.