Demolición de la casa desalojada en Jerusalén. / EFE

La Policía derriba la casa de una familia palestina en Jerusalén

Durante una acción realizada en la madrugada los agentes emplearon material antidisturbios para reducir a la familia y a los activistas que les apoyaban

M. AYESTARAN Corresponsal en Jerusalén

Tras 48 horas de tensión, la Policía de Israel desalojó a la familia Salhiye y derribó la casa en la que vivía en Skeikh Jarrah, barrio de Jerusalén Este situado a menos de un kilómetro de las murallas de la Ciudad Vieja convertido en símbolo de resistencia palestina frente a la ocupación.

Las fuerzas de seguridad lanzaron su operación por sorpresa a las 3:00 horas y emplearon material antidisturbios para reducir a la familia y activistas que se atrincheraron en el interior desde el lunes para intentar frenar el desalojo. El abogado de los afectados, Walid Abu Thaya, denunció este «acto brutal» e informó de la detención de 18 personas.

Es el primer desalojo que ejecuta Israel en este barrio desde 2017. La batalla legal empezó hace cinco años cuando les llegó el aviso de que la propiedad sería expropiada para construir una escuela para niños con necesidades especiales. En esta casa de 120 metros cuadrados vivían unas veinte personas que ahora se han quedado en la calle.

Condena desde Europa

Los ministerios de Asuntos Exteriores de España, Alemania, Francia e Italia, han expresado este miércoles «su profunda preocupación» por la decisión de Israel de construir «centenares» de nuevas viviendas en varios asentamientos en Jerusalén Este, ya que suponen un nuevo obstáculo a la solución del conflicto palestino-israelí basado en dos Estados.

En una declaración conjunta, según informa Europa Press, estos cuatro países europeos han lamentado que las nuevas construcciones en los asentamientos de Givat Hamatos y Har Homa no solo «desconectarían todavía más Cisjordania de Jerusalén Este», sino que representan «una amenaza directa a la viabilidad de un futuro estado palestino». «Los asentamientos israelíes constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional y se interponen en el camino hacia una paz justa, duradera y global entre israelíes y palestinos», han recordado.

A su vez, España, Alemania, Francia e Italia han mostrado su «profunda» preocupación por los últimos incidentes registrados en el barrio de Sheij Jarrá, en Jerusalén Este, donde una veintena de activistas han sido detenidos cuando intentaban detener el derribo de una de una vivienda de una familia palestina.