El rey Abdalá de Jordania junto a varios mandos militares. / DG

Jordania anuncia que Hamza promete lealtad a la corona

El monarca, Abdalá II, logra aplacar la 'rebelión' supuestamente promovida por su hermanastro mediante una discreta mediación

MIKEL AYESTARAN Corresponsal. Jerusalén

Las autoridades jordanas desean dejar atrás cuanto antes la crisis política interna provocada por el complot contra el rey Abdalá, del que formaba parte su hermanastro y ex heredero al trono, Hamza Bin Husein. El monarca nombró a su tío, el príncipe Hasan, mediador para intentar resolver las diferencias en el seno de la familia Hachemita. La respuesta de Hamza fue un comunicado en el que, según la Casa Real, declaró que «me pongo en manos del rey, permaneceré siempre fiel a la Constitución del querido reino y apoyaré al rey y al príncipe heredero a la corona».

Este mensaje conciliador llegó en una jornada en la que el príncipe, tras 48 horas recluido en su residencia, confesó en un mensaje de audio que «por supuesto que no acataré las que dicen que no estoy autorizado a salir, tuitear, comunicarme con la gente y que solo se me permite ver a mi familia«. Medios como Middle East Eye (MEE) tuvieron acceso al audio en el que antiguo príncipe heredero reveló que «es una situación difícil. Todos mis guardias han sido retirados. El jefe del Ejército vino a mi casa para amenazarme. He grabado lo que he dicho, lo que ha sido entregado a mi familia y amigos fuera de Jordania para protegerme». Entre las órdenes del ejército figuraban la prohibición de hablar con líderes tribales del país, con quienes Hamza tiene una estrecha relación. El ex heredero negó desde el primer momento las acusaciones que le situaban como parte de una conspiración, pero no se mordió la lengua a la hora de acusar a las autoridades del reino de »corrupción« e »incompetencia».

Arresto domiciliario

La crisis en Jordania estalló el sábado cuando el propio ex sucesor al trono consiguió hacer llegar a la cadena BBC un vídeo en el que denunciaba que estaba en «arresto domiciliario». 24 horas después, el viceprimer ministro Ayman Safadi afirmó que las fuerzas de seguridad habían logrado frenar un complot para «desestabilizar Jordania», acusó a Hamza de colaborar con una «potencia extranjera» sin identificar y anunció la detención de 15 personas, incluyendo a Basem Awadalá, ex ministro de Finanzas y antiguo asesor real.

La alusión a la supuesta participación de fuerzas extranjeras elevó la gravedad de un asunto que en un primer momento fue interpretado como un pulso interno de palacio entre los dos hermanastros. Hamza, de 41 años, es hijo del rey Husein, quien le consideraba su favorito, y de la reina Noor. Desde 1999 hasta 2004 fue el heredero al trono, hasta que Abdalá, hijo del segundo matrimonio de Husein, cambió de opinión y decidió que fuera su hijo su sucesor.

Los países de la región se movilizaron de manera inmediata y Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Marruecos, Baréin, Qatar o Kuwait enviaron mensajes de apoyo al monarca jordano. Israel también considera al reino una pieza fundamental para su seguridad.