Kim Jong Un / reuters

Una grave crisis alimenticia acerca a Corea del Norte al diálogo con el Sur

Analistas alertan de que su economía sufre una regresión similar a la de 1997, cuando la desaparición de la ayuda soviética provocó una gran hambruna

ANJE RIBERA

Corea del Sur se ha visto sorprendida por un cambio de tono en sus vecinos del Norte, enemigos irreconciliables desde la guerra civil que en 1953 dividió el país en dos mitades por el paralelo 38. El régimen de Pyongyang accedió el martes a restablecer los canales de comunicación, cortados desde hace catorce meses en protesta contra los panfletos de propaganda enviados en globo por Seúl, y este viernes también se mostró dispuesto a participar en videoconferencias o en diálogos presenciales seguros.

¿Que ha cambiado para que el Kim Jong-un se muestre conciliador aunque de cara a su pueblo mantenga su discurso duro? Todo apunta a que se debe a que la economía norcoreana sufre la peor contracción desde 1997, cuando la desaparición de la ayuda soviética provocó una hambruna que costó millones de vidas. Según diversos analistas, el cierre estricto de fronteras para combatir la pandemia ha causado una regresión en torno a un 4,5 % en lo que llevamos de 2020. Actualmente la renta per cápita se situaría en torno a los 1.200 dólares, equivalente al 3,7 % de la de sus vecinos de sur.

Cosechas malogradas

Corea del Norte, ya de por sí afectada por las sanciones de la ONU como castigo por su programa de armas nucleares, a principio de verano también ha sumado el golpe de tres tifones que dejaron importantes daños en infraestructura y malograron cosechas enteras. El propio líder norcoreano reconoció que la situación era «tensa» y declaró una «orden especial» para mejorar las condiciones de vida de la población.

Seúl y Washington se replantean la celebración este año de los tradicionales ejercicios militares conjuntos

Esta nueva disposición de Pyongyang ha llevado a Corea del Sur y Estados Unidos a replantearse los tradicionales ejercicios militares conjuntos de cada año -previstos para mediados de agosto- y así evitar cualquier motivo de animadversión en Kim Jong-un, que este viernes volvió a interpretarlos como un acto hostil y hasta un «ensayo de guerra» con vistas a la preparación de un «ataque preventivo».

Seúl asimismo considera solicitudes de organizaciones privadas para brindar asistencia humanitaria al Norte, especialmente relacionada con la salud pública -mediante vacunas contra el coronavirus- y la nutrición. Para ello se ha abierto una vía marítima y se estudia la posibilidad de establecer otra terrestre.