22/05/2018

El Gobierno iraní calificó las declaraciones del nuevo secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, de «infundadas, insultantes e intervencionistas», y advirtió de que «se reserva el derecho de emprender acciones legales».

Irán denuncia el intervencionismo de Estados Unidos

Según un comunicado del Ministerio de Exteriores, la República Islámica considera las condiciones esgrimidas por Pompeo «una gran injerencia en sus asuntos internos y una amenaza ilegal contra un miembro de las Naciones Unidas».

Son también «un intento cobarde de desviar a la opinión pública mundial del movimiento ilegal de Washington (su retirada unilateral del acuerdo nuclear de 2015) y su incumplimiento de las obligaciones derivadas del pacto».

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el pasado día 8 que retira a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, firmado también por Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania, y que vuelve a imponer sanciones al país persa.

En su discurso de ayer, Pompeo desgranó doce drásticas condiciones para llegar a un nuevo acuerdo con Irán sobre sus programas nuclear y balístico, y advirtió que, mientras Teherán no se preste a ello, le impondrá «las sanciones más fuertes de la historia» para forzarle a «cambiar su comportamiento».

«Estados Unidos que, a pesar de la oposición de todos los países del mundo, excepto un puñado de pequeños regímenes, ha incumplido todas sus obligaciones políticas, legales e internacionales, no está en condiciones de imponer exigencias a Irán, que cumplió sus compromisos (con el acuerdo nuclear)», subrayó Exteriores.

En la nota oficial se afirma, asimismo, que Estados Unidos «no tiene derecho a decirle a Irán qué políticas debe o no adoptar en su propia región», denunciando que las crisis en Irak, Siria, el Líbano, Yemen o Afganistán «emanan de la injerencia de Washington y de los gobiernos dictatoriales medievales de sus aliados», en alusión a Arabia Saudí.

«Aconsejamos a los altos funcionarios de los Estados Unidos (...) que dejen de adoptar medidas y políticas intervencionistas y fallidas, aparentemente dirigidas a abrir una brecha entre el pueblo iraní y el sistema de la República Islámica», agregó.

Al respecto, advirtió de que el pueblo iraní «ha salido victorioso de todas las perversas conspiraciones de Estados Unidos y sus aliados» y logrará que «las nuevas tramas caigan en una derrota».

Además de imponer doce drásticas condiciones, Pompeo alertó a los países europeos de que aquellas compañías que hagan negocios en Irán «rendirán cuentas».

Su discurso se produce en medio de las negociaciones de Irán con el resto de firmantes del acuerdo nuclear para comprobar que sus intereses quedan garantizados y salvar así el pacto pese a la salida de Estados Unidos.

La Comisión Europea activó el viernes pasado el llamado «estatuto de bloqueo», que libra a las empresas europeas de los efectos extraterritoriales de las sanciones de Estados Unidos y anula los efectos que decisiones de tribunales extranjeros sobre este tema puedan tener en la UE.