Los líderes del G7 ayer, junto a Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, y Ursula Von de Leyen, presidenta de la Comisión Europea. / afp

El G7 movilizará 600.000 millones de dólares para infraestructuras mundiales

El grupo de los países más ricos quiere crear una alternativa a la 'Nueva Ruta de la Seda' que proyecta China

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

Los países del G7 están decididos a no dejar en manos de terceros las rutas del comercio mundial. Y para ello, en la cumbre que iniciaron este domingo en Elmau, junto a la localidad alemana de Garmisch Partenkirchen, y que durará hasta mañana martes, han planteado la creación de una «sociedad para la infraestructura global», según un comunicado emitido por la delegación estadounidense encabezada por el presidente Joe Biden. «Junto a nuestros socios del G7 queremos movilizar hasta 2027 un total de 600.000 millones de dólares (cerca de 570.000 millones de euros) para inversiones mundiales en infraestructuras», reza la nota.

La iniciativa supone una alternativa al proyecto de China para crear lo que Pekín ya ha denominado la 'Nueva Ruta de la Seda'. Con ella el gigante asiático pretende abrir nuevas vías comerciales hacia Europa, África, Asia y Latinoamérica.

Desde la delegación de Estados Unidos en la cita que en los Alpes bávaros celebran los jefes de Estado y Gobierno de Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, EE UU, Canadá y Japón se subrayó que aquellos países que reciben ayudas financieras de China para desarrollar su proyecto acaban viéndose altamente endeudados y dependientes de Pekín, mientras las «llamadas inversiones» para nada benefician a la población de los Estados afectados. Por contra, se afirma que los proyectos de la iniciativa anunciada por el G7 se verán sometidos a altos estándares «para asegurarse de que esas inversiones tienen un trasfondo comercial y económico y no acaban convirtiéndose en trampas de endeudamiento».

De los 600.000 millones de dólares en inversiones anunciados para los próximos cinco años, 200.000 (unos 190.000 millones de euros) serán aportados por EE UU y los 400.000 restantes (cerca de 380.000 millones de euros) por los demás miembros del G7. La aportación estadounidense se nutrirá de una combinación de fondos aprobados en los presupuestos, financiación federal, subvenciones e inversión del sector privado, según explicaron fuentes de la Casa Blanca.

Esta asociación para la inversión y las infraestructuras globales sustituye al plan 'Reconstruyamos un Mundo Mejor' anunciado en la cumbre del G7 del pasado año.

Johnson defiende a Alemania

Respecto a la guerra en Ucrania, muy presente en la cita de los siete países más ricos del mundo, el primer ministro británico, Boris Johnson, salió en defensa de Alemania ante las críticas por su presuntamente deficiente apoyo militar a Ucrania y elogió la política del canciller federal, Olaf Scholz. Tanto Alemania como Francia «han hecho sorprendentemente mucho si se tiene en cuenta donde estaban situadas al principio del conflicto» dijo Johnson en declaraciones a la cadena CNN desde la cumbre del G7.

Guerra en Ucrania

Boris Johnson elogió a Scholz por enviar armas pesadas y advirtió a Macron contra toda concesión al Kremlin

El premier británico señaló que Scholz había dado un giro radical a la política alemana con su decisión de enviar armas pesadas a Ucrania y rearmar masivamente al Ejército germano. «Nunca en mi vida hubiese esperado que Alemania realizara una aportación militar directa para apoyar a otro país europeo como ahora», señaló.

Asimismo, tras reunirse con el presidente francés, Emmanuel Macron -partidario de buscar una negociación con el Kremlin en la que Rusia no se viera «humillada» en un acuerdo de paz-, Johnson, advirtió contra toda concesión al Kremlin para acabar con la confrontación bélica. «Todo intento de acabar ahora con el conflicto no haría sino crear una inestabilidad permanente y conducir al presidente Putin a la situación de manipular permanentemente Estados soberanos y mercados internacionales», declaró el mandatario británico.

170 millones en seguridad

Por otro lado, el ministro del Interior de Baviera, el socialcristiano (CSU) Joachim Herrmann, defendió este domingo el despliegue de 18.000 policías y el coste de más de 170 millones de euros para garantizar la seguridad de la cumbre del G7 en el castillo de Elmau, al sur de Alemania.

Herrmann reconoció que los asistentes a las protestas contra la cumbre son hasta ahora muchos menos de los esperados. No obstante, comentó que el despliegue de agentes y medios no tiene como único fin hacer frente a manifestaciones sino garantizar la seguridad del aeropuerto, las carreteras que conducen a la sede de la reunión, la prevención de atentados terroristas o ataques con drones.