Imagen de la zona afectada por una de las explosiones. / AFP

Aumenta a 100 la cifra de muertos tras dos explosiones en el puerto de Beirut

Fuentes libanesas aseguran que las deflagraciones se han producido en una nave donde se almacenaba material altamente explosivo

MIKEL AYESTARAN Corresponsal. Jerusalén

El suelo de Beirut tembló con la enorme explosión que sacudió el puerto de la capital libanesa a media tarde de este martes. Al menos 100 personas murieron, más de 4.000 resultaron heridas y colapsaron los hospitales de una ciudad en estado de shock. El gobernador informó inicialmente de que un almacén pirotécnico sufrió un incendio y después explotó, pero con el paso de las horas quedó claro que no se trataba de simples fuegos artificiales.

El Ministerio de Interior dio más detalles sobre lo ocurrido y señaló que en el almacén se guardaba material «altamente inflamable, incluido nitrato sódico» que fue confiscado «hace años» a un barco y permanecía retenido. La brutal explosión causó un enorme hongo de humo y un temblor como un terremoto que provocó graves desperfectos en todas las zonas próximas al puerto, una auténtica 'zona cero' que se extendió a los barrios de Ashrafiye, Gemayze y Mar Mekhayel. Las escenas recordaban a las de los años en que la violencia era la reina en Beirut.

Destrucción y ambulancias volando con las sirenas a todo volumen para atender a los heridos. Los hospitales pidieron a los libaneses que acudieran a donar sangre y los servicios de rescate se multiplicaban por los bloques de viviendas destruidos para intentar rescatar a los vecinos. Al caer la noche, la saturación en los centros médicos obligó a las ambulancias a llevar a las víctimas a hospitales fuera de Beirut. Ante la gravedad, la presidencia desplegó al Ejército para «tratar las consecuencias de la gran explosión» y «realizar patrullas en las zonas del desastre para mantener la seguridad». El jefe de Estado, Michel Aoun, también realizó un llamamiento a la población no afectada para que abriera las puertas y acogiera a quienes perdieron sus casas y pidió al Ministerio de Salud ofrecer tratamiento gratuito a los heridos.

Vídeo. Un bombero socorre a uno de los heridos. / AFP

Los informativos del vecino Israel abrieron con la noticia. El titular de Defensa, Gaby Ashkenazi, declaró a la televisión nacional que ellos no tenían nada que ver y apuntó a que «probablemente es un accidente». También desde el partido milicia chií de Hezbolá negaron cualquier implicación. La fuerte tensión entre los dos enemigos hizo que al principio se encendieran las alarmas sobre el origen de la explosión. La semana pasada se produjo un incidente en la Línea Azul que divide Líbano e Israel y desde entonces las tropas están en alerta máxima. Tel Aviv acusó a milicianos enemigos de penetrar 20 metros en su territorio para atacar posiciones, Hezbolá lo negó.

Escenario de protestas

Medios como la BBC también recordaron que el suceso se produjo en un momento delicado para el país, justo antes de conocer el veredicto del juicio sobre el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri en 2005. Se espera que el tribunal de la ONU emita el viernes su veredicto sobre los cuatro sospechosos del atentado con coche bomba.

Líbano sufre fuertes protestas sociales desde hace meses y la situación económica es muy delicada, con la moneda nacional en caída libre respecto al dólar. La pérdida del puerto supondrá un problema más para unas autoridades incapaces de hacer frente a la crisis ya que es la principal puerta de entrada al país.

Las movilizaciones, pacíficas e independientes de partidos y sectas comenzaron el 17 de octubre tras anunciar el Gobierno su intención de aplicar una tasa a las llamadas por servicios de mensajería en internet como WhatsApp, medida que tuvo que retirar por el enfado general. Esta fue la chispa que dos semanas después derribó al Ejecutivo de Saad Hariri. Desde entonces, Líbano vive sumido en la inestabilidad política permanente.