Giorgia Meloni, anoche durante la celebración de su victoria electoral en el cuartel general de su formación en Roma / Guglielmo Mangiapane / reuters

Resignación en Bruselas y euforia en la ultraderecha tras el triunfo de Meloni

La alegría entre los dirigentes euroescépticos confirma la amenaza de que el bloque extremista se extienda en el seno de la Unión Europea

R. C.

La victoria de la ultraderecha en Italia no ha dejado indiferente a nadie en Europa. Diferentes partidos y líderes políticos han acogido el triunfo de Giorgia Meloni con reacciones que variaron entre la resignación de Bruselas y la euforia entre las formaciones de extrema derecha a lo largo del Viejo Continente.

Unión Europea

El resultado de las elecciones italianas deja a la Unión Europea (UE) en una situación delicada; más cerca de la fragmentación que de la unión que defiende Bruselas. La Comisión Europea ha evitado valorar el resultado de las elecciones del país y se limitó a asegurar que espera tener una «cooperación constructiva» con el próximo gobierno italiano. De convertirse en un socio incómodo, como ya lo son Polonia y Hungría –en manos de Gobiernos ultraconservadores–, Ursula von der Leyen advirtió que la UE cuenta con las herramientas necesarias para disuadir a los Estados miembro de aplicar políticas contrarias a los ideales europeos. Bruselas ya ha utilizado esos mecanismos con Hungría, con el bloqueo de 7.500 millones de fondos europeos al país.

Francia

Para Marine Le Pen y Éric Zemmour, líderes de la extrema derecha francesa, la victoria de Meloni es prueba de que «llegar al poder es posible» para un partido patriota y soberanista. «Bravo a Giorgia Meloni y a Matteo Salvini por haber resistido las amenazas de una UE antidemocrática y arrogante», ha escrito en Twitter Marine Le Pen, líder de Reagrupación Nacional (ex Frente Nacional), más cercana a Salvini que a Meloni.

«¿Cómo no mirar esta victoria como la prueba de que sí, llegar al poder es posible?», se ha preguntado, por su parte, el ultra Éric Zemmour. El fundador del partido Reconquista ha aplaudido la victoria de Meloni y del pueblo italiano, «un pueblo orgulloso y libre que se resiste a morir». Zemmour considera que el «cemento» que explica las recientes victorias de sus aliados ideológicos en Suecia y en Italia es «claramente, la cuestión identitaria».

España

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado que Meloni -que estuvo presente en la campaña andaluza- «ha mostrado el camino para una Europa orgullosa, libre y de naciones soberanas, capaces de cooperar para la seguridad y la prosperidad de todos». Abascal ha acompañado su publicación en redes sociales con una serie de fotografías con la futura primera ministra italiana.

Hungría

El primer ministro, Viktor Orbán, ha felicitado a Meloni con un escueto mensaje en sus redes sociales por su «más que merecida». Poco después, ha vuelto a cargar contra los «burócratas» de Bruselas por las sanciones contra Rusia y ha señalado, en referencia al triunfo de Meloni, que «no es de extrañar que gente enfadada esté reemplazando uno a uno a los líderes pro-sanciones de Europa», agregando la expresión «avanti ragazzi» (adelante, muchachos).

Polonia

Con un simple «Congratulations», en inglés, ha felicitado a Meloni el primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki. Su ultranacionalista coalición gubernamental Ley y Justicia (PiS), ve en el triunfo de la candidata italiana una extensión de su bloque, ahora en un país fundador de la Unión Europea (UE).

Alemania

«Pese a las advertencias antidemocráticas de la presidenta de la Comisión Europea, los italianos, como los suecos, han optado por un cambio de política», han escrito los dos co-presidentes de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel y Tino Chrupalla. AfD no está en una posición de fortaleza. Las tensiones internas entre su ala radical y los llamados moderados la han debilitado y sigue excluida como socio o aliado externo, a todos los niveles, por el resto del espectro parlamentario.

Suecia

Los Demócratas de Suecia (SD), el partido ultraderechista que se erigió en vencedor moral de las elecciones del país nórdico, han optado por la discreción. El SD fue la fuerza más votada del vencedor bloque derechista en los comicios generales del 11 de septiembre, solo aventajada en voto por los socialdemócratas. Sin embargo, no se plantea que su líder, Jimmie Akesson, pueda convertirse en primer ministro. Quien recibió el encargo de formar gobierno fue el moderado Ulf Kristersson, quien pese a quedar tercero negocia con centristas y liberales una nueva alianza. Precisa el apoyo de SD, aunque seguramente como aliado externo. En Suecia no se rechaza ya de plano la colaboración con los ultras. Pero a cierta distancia.

Información elaborada por Olatz Hernández (Bruselas), Beatriz Juez (París), Joana Serra (Berlín) e Iñigo Fernández de Lucio (Bilbao).

EE UU dice estar «ansioso» por trabajar con Italia en la guerra

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha asegurado este lunes que Washington «está ansioso» por trabajar con el nuevo Ejecutivo italiano en temas como la guerra de Ucrania o los Derechos Humanos tras el triunfo en las elecciones legislativas de las fuerzas de la ultraderecha lideradas por Giorgia Meloni.

«Tras las elecciones italianas de ayer (por el domingo), estamos ansiosos por trabajar con el Gobierno de Italia en nuestros objetivos compartidos: apoyar una Ucrania libre e independiente, respetar los Derechos Humanos y construir un futuro económico sostenible. Italia es un aliado vital, una democracia fuerte y un socio valioso», ha precisado Blinken en un mensaje publicado en sus redes sociales.

A diferencia de sus socios de coalición, Meloni se ha mostrado firme en su defensa de Ucrania desde el comienzo de la invasión rusa. Matteo Salvini, en cambio, es un admirador confeso de Vladímir Putin, mientras que Silvio Berlusconi, amigo personal del mandatario ruso, justificó hace una semana la invasión.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha señalado que las elecciones italianas responden a los asuntos internos del país, aunque dio la bienvenida a cualquier actor que aporte un «enfoque constructivo». «Estamos listos para dar la bienvenida a cualquier fuerza política que sea capaz de ir más allá de la corriente principal establecida, llena de odio hacia nuestro país, y mostrar más objetivismo y constructivismo hacia nuestro país», ha dicho el portavoz ruso, según ha recogido la agencia de noticias TASS.