Imagen de archivo de las instalaciones de la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. / EFE

Ucrania reduce el riesgo de accidente nuclearal reconectar la central de Zaporiyia a la red

El operador público Energoatom enciende dos de los reactores mientras la próxima semana se espera una inspección del OIEA

IVIA UGALDE

El elevado riesgo de una catástrofe nuclear se disipó este viernes con la reconexión de la central de Zaporiyia, la mayor de Europa y ubicada en el sur de Ucrania. El operador público Energoatom informó de que «dos de los reactores» ha sido puesto nuevamente en marcha después de que la víspera la planta tuviera que parar por completo por primera vez en su historia. Lo motivó un incendio que, según Kiev, fue provocado por las tropas rusas, que tienen el control de las instalaciones desde marzo.

Energoatom precisó que dos de los últimos reactores en funcionamiento, de los seis que operaban en esa central antes de la guerra, pudieron ser reconectados a la red ucraniana y «se está llevando a cabo el aumento de potencia». Una medida necesaria para evitar que se produzca la llamada fusión del núcleo, un grave fenómeno que podría derivar en una fuga radiactiva como resultado del paso del combustible de estado sólido a líquido al sobrecalentarse por no ser debidamente refrigerado.

Tan solo un generador diésel se encargaba de realizar esta tarea de enfriamiento desde que Zaporiyia fue desconectada, una única fuente del todo insuficiente para garantizar la seguridad en las instalaciones. «Rusia ha puesto a los ucranianos y a todos los europeos a solo un paso del desastre nuclear», advirtió el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la noche del jueves.

Kiev, inmerso junto a Moscú en una espiral de acusaciones mutuas por los ataques en torno a la central, ha reiterado en numerosas ocasiones que las consecuencias de un desastre nuclear en Zaporiyia serían «diez veces mayores que las vividas tras el accidente de Chernóbil», en 1986. Por ese motivo, han urgido a una inspección inmediata del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y han pedido que la planta pase a ser controlada por expertos de este ente perteneciente a la ONU.

Después de que el ministro de Energía ucraniano, German Galushchenko, advirtiera ayer de que la «desocupación y desmilitarización» de Zaporiyia es «la única manera» de prevenir una catástrofe atómica, su oficina avanzó que el OIEA se prepara para realizar una inspección sobre el terreno «la próxima semana». Así lo anunció la consejera de Galushchenko, Lana Zerkal, quien, no obstante, señaló que Rusia «está creando obstáculos de forma artificial» para impedir que los expertos lleguen al lugar a través del territorio nacional como se había convenido.

Desviar energía a Crimea

La noche del jueves, cuando se supo del parón total en Zaporiyia, el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, dijo estar decidido a «liderar personalmente» la planta. «No podemos permitirnos perder más tiempo», declaró. Mientras, Zelenski volvió a denunciar una estrategia del Kremlin para desviar el suministro de energía de la central a la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014.

Al respecto, EE UU condenó cualquier tentativa y su presidente, Joe Biden, exigió a Moscú que devuelva el control de la planta al Gobierno de Kiev. «La electricidad que Zaporiyia produce pertenece legítimamente a Ucrania y cualquier intento de desconectarla de la red eléctrica para dirigirla hacia zonas ocupadas por Rusia es inaceptable», afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Vedant Patel.

Paralelamente, en su parte de guerra diario, Ucrania dio cuenta de tres muertos y diez heridos en otra oleada de bombardeos rusos sobre las regiones de Járkov (noreste), Donetsk (este) y de Dnipropetrovsk (centro). En esta última provincia el miércoles un misil impactó contra un tren en la estación de Chaplino y dejó 25 fallecidos.