Los vehículos de los inspectores de la OIEA fueron aparcados frente a la planta número uno. . / reuters

El OIEA prevé dejar un equipo permanente de técnicos para vigilar la planta de Zaporiyia

Los inspectores nucleares llegaron a la central en medio de bombardeos de los que Moscú y Kiev se culpan mutuamente

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL. MOSCÚ

El grupo de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), encabezado por el director de la organización, Rafael Grossi, llegaron esta tarde a la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, situada en la ciudad de Energodar y cuya seguridad ha sido puesta en cuestión al estar bajo el control de las tropas rusas y ser objeto de sucesivos bombardeos.

De hecho, las acusaciones mutuas de ataques por parte de las fuerzas rusas y ucranianas, de tratar de obstaculizar el avance hacia la planta de los catorce miembros que componen la delegación del OIEA, cerca estuvo de frustrar la misión. Sin embargo, Grossi, declaró antes de pasar el puesto de control del Ejército ucraniano hacia la zona ocupada por Rusia que «a pesar de la actividad militar en torno a la central, nuestra misión especial no se detendrá. Hemos llegado ya demasiado lejos para echarnos ahora para atrás».

Los expertos pertenecen a países como China, Francia, Lituania y Polonia. El antiguo inspector jefe de OIEA, el finlandés Olli Heinonen, dijo el miércoles a la BBC que la comisión intentará evaluar si los equipos funcionan correctamente, si hay algún problema, verificar cómo se sienten los empleados de la planta y si su estado físico y psicológico es satisfactorio.

Puesto que la central atómica de Zaporiyia está en poder del Ejército ruso, se da por sentado que el personal ucraniano no expresará su punto de vista con total libertad por miedo a sufrir represalias ellos mismos o sus familias. Así que, a juicio de Heinonen, «tendremos que leer entre líneas y tratar de averiguar cuál es la situación real. Lo último de lo que se trata es de provocar confrontación».

Grossi, por su parte, sostiene que, tras un primer análisis de la situación, «se valorará la posibilidad de establecer una presencia permanente del OIEA» en la central de Zaporiyia que permita, según sus palabras, «ofrecer actualizaciones regulares de confianza, imparciales y neutrales» sobre el funcionamiento del complejo.

Según el ministro de Energía ucraniano, German Galushenko, Kiev entregó al OIEA una lista de los indicadores que deben ser comprobados. «Lo discutimos conjuntamente y entregamos a la misión una lista de indicadores técnicos y de seguridad que son importantes para que los expertos internacionales los verifiquen durante su visita a la planta», aseguró Galushenko el miércoles.

Reactor desconectado

Se da la circunstancia de que, horas antes de que la misión del OIEA llegara a la central nuclear, el operador ucraniano Energoatom denunció la desconexión automática de uno de los seis reactores de la planta a causa de los bombardeos rusos. «Hoy a las 4:57, debido a otro bombardeo de mortero por parte de las fuerzas de ocupación rusas en el recinto de la central nuclear de Zaporiyia, se activó la protección de emergencia y se apagó la unidad de potencia operativa 5», se señala en el comunicado de Energoatom.

El responsable de la Administración Militar Regional de Zaporiyia, Oleksandr Staruj, afirmó en su cuenta de Telegram que las tropas rusas han estado en las últimas horas atacando la ruta empleada por la delegación delOIEA y la propia ciudad de Energodar para frustrar su trabajo y obligarles a dar la vuelta. «Exigimos que Rusia pare las provocaciones y conceda al OIEA acceso sin trabas a las instalaciones nucleares de Ucrania», exigió Staruj. Mientras, desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, aseguraba que no hay intención por parte de Rusia de impedir el acceso de los expertos a la planta atómica. Rusia ha acusado de las provocaciones a «saboteadores» ucranianos.