Un grupo de ciudadanos son reclutados en San Petersburgo. / EFE

Rusia confirma la movilización de más de 200.000 reclutas

Los abogados del país están desbordados por las peticiones de ayuda de los ciudadanos para evitar ser llamados al frente

DIANA MARTÍNEZ

Desde que el presidente ruso, Vladímir Putin, decretara el pasado 21 de septiembre la movilización parcial de 300.000 reservistas para luchar en Ucrania, el Kremlin ha contabilizado más de 200.000 reclutas, según confirmó este martes el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, quien subrayó que hay orden para que todos ellos sean enviados a sus posiciones tras haber realizado el entrenamiento apropiado, que se está llevando a cabo en «ochenta instalaciones», detalló el ministro.

Un «gran número de voluntarios» se ha sumado también a las filas de las Fuerzas Armadas. Shoigu declaró en ese sentido que es «extremadamente importante analizar cuidadosamente cada postulación», así como «no rechazar a nadie, a menos que haya motivos serios para ello». Negarse tampoco es una opción para Moscú, pues tras anunciar la movilización de 300.000 reservistas, un número similar de personas ha huido a los países vecinos para evitar ser llamados al frente. Algunos hasta se han roto las extremidades, se han quemado a sí mismos o incluso han optado por el suicidio.

Todo vale para no ir a la guerra. Miles de ciudadanos hasta han elegido la vía legal. Y es que los abogados rusos se encuentran desbordados por las peticiones de ayuda de la población para evitar ser reclutados. «Estamos trabajando sin descanso», afirma Serguéi Krivenko, al frente de un grupo de diez letrados llamado 'Citizen. Army. Law'.

Este sector trabaja a toda máquina para ofrecer asesoramiento a la ciudadanía. «La gente está siendo apartada de su vida normal. Se trata de una movilización sin límite de tiempo durante una guerra. Podría durar meses o años. La gente puede no volver...», explica Krivenko. Y evitarlo es de lo más difícil. De hecho, «dejar el Ejército es prácticamente imposible. El único modo es la muerte, recibir una lesión o acabar en prisión por desobedecer órdenes», enumera el abogado.

La situación es caótica, afirma. Muchos ciudadanos que deberían estar exentos de ser reclutados han recibido el llamamiento. «Los que vienen a nosotros tienen pánico. No entienden lo que está pasando. Están llamando a cualquiera. Y la ley les permite reclutar a cualquiera», relata Krivenko.

Consejos para no ir a la guerra

Los consejos sobre cómo evitar ser movilizado no han tardado en hacerse virales en las redes sociales. Van también acompañados de formularios para solicitar exenciones médicas o convertirse en objetor de conciencia. El abogado de derechos humanos Pavel Chikov ha impartido junto a su equipo seminarios web de asesoramiento a 10.000 empleados de empresas. Incluso sus seguidores en Telegram se han triplicado en las dos últimas semanas hasta alcanzar los 466.000.

¿Cuál es la medida más eficaz para evitar ser llamado a filas? «Irse de Rusia ya», afirma Dmitri Lutsenko, del grupo de abogados Release. Otra opción es esconderse. «No firmar una citación ni ir a las oficinas militares. El castigo legal por no acudir es una pequeña multa y no conozco a nadie que haya sido multado todavía», explica.