Putin declara la ley marcial en los territorios anexionados por Rusia en Ucrania

Esto supone restricción de libertades y derechos en Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón

RAFAEL M. MAÑUECO Moscú

En el curso de una nueva reunión del Consejo de Seguridad de Rusia, el presidente del país, Vladímir Putin, acaba de anunciar ante las cámaras de televisión la instauración de la ley marcial a partir de mañana jueves en las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, anexionados unilateralmente por Moscú el pasado 30 de septiembre después de que se autoproclamaran independientes y celebraran consultas populares que Kiev, Occidente y hasta la ONU han calificado de ilegales y fraudulentas.

La duración de esta excepcional medida no ha sido todavía anunciada. El decreto presidencial deberá ser esta misma tarde aprobado en el Consejo de la Federación (Cámara Alta) del Parlamento ruso. Según Putin, su nueva decisión se debe a que «Ucrania rechaza cualquier propuesta de negociación, continúa los bombardeos y envía grupo de sabotaje a nuestro territorio». Puso como ejemplo el reciente ataque al puente de Kerch, que une la península de Crimea con la Rusia continental, y aseguró que Kiev «estaba además preparando ataques contra instalaciones energéticas y de trasporte en Rusia, incluyendo centrales nucleares».

Putin dispuso hoy también declarar el «estado de alerta media» en las regiones rusas fronterizas con Ucrania de Krasnodar, Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Kursk, Rostov del Don, Crimea y en la ciudad de Sebastopol, base de la flota del mar Negro. De igual forma, en las regiones del sur y centro de Rusia se establece a nivel militar la alerta máxima. Por otro lado, los líderes de los territorios anexionados tendrán ahora «poderes adicionales» para garantizar el orden público y la seguridad en las instalaciones de importancia vital.

La ley marcial permite a las autoridades adoptar toda una amplia serie de medidas como introducir la censura, controlar conversaciones telefónicas, arrestar a gente durante 30 días sin presentar acusaciones e introducir el toque de queda. Obliga a los poderes a reforzar la protección de instalaciones vitales, edificios oficiales, garantizar el orden público y les permite, en caso de necesidad, restringir los movimientos de la ciudadanía hacia otras regiones del país o el extranjero. También podrían embargar bienes para necesidades de defensa e implicar a la población en trabajos de reparación de infraestructuras o extinción de incendios.

Contraofensiva

El pasado 30 de septiembre, en el Kremlin tuvo lugar la ceremonia solemne de anexión a la Federación Rusa de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Los cuatro tratados fueron ratificados el día 3 de octubre en la Duma Estatal (Cámara Baja) del Parlamento y, al día siguiente, en el Consejo de la Federación. Las cuatro «leyes constitucionales federales» las promulgó el presidente el 5 de octubre, quedando así ultimado el proceso de anexiones. La Constitución rusa quedó así enmendada en su artículo 65, cuyo Apartado 3 (Estructura Federal) incluye ahora los nombres de los cuatro entes anexionados.

Los límites de estas cuatro nuevas «repúblicas rusas» serán los administrativos fijados para la Ucrania soviética. Sin embargo, las tropas ucranianas controlan gran parte de Donetsk, Zaporiyia y Jersón, Lugansk es la única bajo ocupación casi total de las fuerzas rusas y separatistas, aunque el Ejército ucraniano tiene en curso una contraofensiva para recuperar Severodonetsk y Lisichansk, localidades ambas pertenecientes a la región de Lugansk.