Un soldado ucraniano ondea la bandera de su nación en la recién liberada Kalynivske, ciudad de Jersón. / REUTERS

Putin encadena una nueva derrota en Ucrania

Zelenski afirma que la artillería entregada por Occidente ha ayudado a «romper» la ofensiva militar de Moscú

DIANA MARTÍNEZ

Ucrania y Occidente albergan dudas sobre la retirada rusa de Jersón que anunció el miércoles el ministro de Defensa del Kremlin, Serguéi Shoigu, después de analizar las dificultades a las que se enfrentan sus tropas mostradas en el informe presentado por el comandante en jefe del Ejército, el general Serguéi Surovikin. «El arte de la guerra incluye el arte de engañar al enemigo. No confiamos en las palabras de Rusia», alegó este jueves la viceministra de Defensa ucraniana, Hanna Maliar. La OTAN también duda. Su secretario general, Jens Stoltenberg, señaló que, de confirmarse realmente el repliegue, sería «otra victoria para Ucrania».

Lo que sí está claro es que el Ejército de Kiev gana terreno en la región que fue el mayor éxito para Moscú desde prácticamente el principio de la guerra. Durante la última jornada las tropas de Volodímir Zelenski han recuperado el control de doce localidades de Jersón, lo que suma un total de 41 asentamientos desde el pasado día 1. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Valeri Zaluzhni, detalló que han avanzado siete kilómetros en cada una de las direcciones, «liberando» territorios en más de 200 kilómetros cuadrados. «Estos avances se deben al coraje de los soldados ucranianos», apuntó Stoltenberg.

«Continuamos la operación ofensiva según nuestro plan», destacó Zaluzhni, antes de subrayar que Kiev «no puede confirmar o negar la información» sobre la retirada rusa. En ese sentido, explicó que «detrás de cada llamado 'gesto de buena voluntad' por parte del enemigo hay esfuerzos colosales de nuestras tropas. Igual que el enemigo se retiró de Kiev y Járkov, dejando una isla en Zmini, la probable salida de Jersón es resultado de nuestras acciones activas».

De esa manera, continuó el comandante, las Fuerzas Armadas destruyeron las rutas logísticas y los sistemas de apoyo y «alteraron el sistema de control de los invasores», por lo que «el enemigo no ha tenido otra opción que huir», zanjó. El centro de análisis militar ISW, por su parte, consideró poco probable que el anuncio de la retirada fuera una maniobra de Moscú y afirmó haber constatado recientemente «una retirada constante de las fuerzas rusas, los recursos militares y económicos y los elementos de la ocupación» a la orilla oriental del Dniéper.

Sin intención de abandonar

Este segundo repliegue en dos meses –primero se retiraron de la zona noreste del país– podría deberse a una decisión estratégica para reagrupar a sus tropas, afirmó Zelenski, aunque «no están preparados para abandonar la ciudad» y sugirió que el Kremlin tiene la intención de defender Jersón, pese al anuncio de la retirada. Rusia, por su parte, anunció este jueves el inicio de una serie de maniobras militares de «preparación» en la orilla occidental del Dniéper.

Por otro lado, el presidente ucraniano afirmó que Moscú ha perdido «diez veces» más militares que Kiev desde que comenzó la invasión el pasado 24 de febrero. ¿Cómo se ha dado esta «diferencia tan significativa»? Zelenski subrayó su negativa a tratar a la población como «carne de cañón», lo que a su juicio explica la disimilitud en las cifras de bajas. «Cuando pedimos a nuestros socios artillería o vehículos armados, no es sólo por las armas, sino para proteger a nuestros militares», arguyó el líder político.

Para lograr este objetivo, el aporte de Occidente ha sido clave. Zelenski aseguró que la artillería entregada por Estados Unidos y países europeos –España enviará dos lanzadores de misiles 'Hawk' adicionales a los cuatro ya entregados, según anunció este jueves el Ministerio de Defensa– ha ayudado a su Ejército a «romper» la ofensiva militar rusa. Y sus erfuerzos no han concluido. «Tenemos una estrategia y distintas direcciones», argumentó el mandatario en una entrevista concedida a la CNN, en la que añadió que las estimaciones del Pentágono sobre que Rusia ha perdido ya el 50% de sus carros de combate «se corresponde más o menos con la realidad».

Los expertos afirman que próximamente Moscú podría perder el control de la presa de Kakjovka, en el río Dniéper, que es estratégica para abastecer de agua a Crimea. Además, advierten de que desde la recién recuperada ciudad de Jersón, las fuerzas ucranianas podrían incluso atacar directamente a la península anexionada en 2014 con su artillería de largo alcance.