Los presidentes ruso, Vladímir Putin, y turco, Recep Tayyip Erdogan, este jueves en Kazajistán. / reuters

Putin se abre a enviar gas a Europa a través de Turquía

Pese a la gran expectación suscitada Putin y Erdogan no hablaron en Astaná de un posible cese de las hostilidades en Ucrania

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal. Moscú

En el cuarto encuentro que mantienen los presidentes de Rusia y Turquía, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, desde el comienzo de la guerra en Ucrania, el pasado 24 de febrero, los dos dirigentes no hablaron este jueves de cómo poner fin al conflicto, pese a las enormes expectativas y esperanzas que la reunión había suscitado y a que el propio Erdogan lo anunció como el principal asunto a tratar en Astaná, la capital de Kazajistán.

Con motivo de otra gran cita de ámbito regional, la llamada Conferencia de Interacción y Medidas de Confianza en Asia, ayer se reunieron en Astaná numerosos jefes de Estado y de Gobierno. Putin acudió y aprovechó para organizar varios contactos bilaterales. Uno de ellos, el más importante, fue con Erdogan, quien apenas unos minutos antes había asegurado en su discurso ante los asistentes a la cumbre que «nuestro principal objetivo (...) es detener cuanto antes el derramamiento de sangre» en Ucrania. A su juicio, «puede lograrse una paz justa a través de la diplomacia (...) no habrá ganadores en la guerra ni perdedores si la paz que se alcance es justa».

Pero, una vez terminada la reunión entre Putin y Erdogan, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, se apresuró a anunciar que los dos presidentes no abordaron la cuestión de un posible alto el fuego en Ucrania. Según sus palabras, «no discutieron el tema de una posible tregua, no trataron el asunto de buscar una salida al conflicto ruso-ucraniano».

Sin embargo, días atrás, Peskov sí avanzó que los presidentes ruso y turco tenían en la agenda una conversación «sobre la situación en Ucrania, las relaciones bilaterales y, en general, un intercambio de puntos de vista sobre temas de actualidad». Incluso el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, admitió el lunes que Putin y Erdogan podrían conversar sobre la nueva iniciativa de mediación turca para lograr negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania.

La última vez que Putin y Erdogan hablaron de la situación en Ucrania fue telefónicamente el pasado 7 de octubre. El líder turco puso de manifiesto su disposición a «hacer todo lo posible para lograr una solución pacífica al problema de Ucrania» y expresó el deseo de reunirse con su homólogo ruso «en tres o cuatro días». Días antes, el 4 de octubre, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, firmó un documento negándose a negociar con Rusia mientras Putin continúe al frente del país.

Alternativa al Nord Stream

Putin prefirió ayer hablar con su colega turco de energía, de gaseoductos para el suministro a Europa. «Podríamos examinar la posibilidad de crear en territorio turco un centro gasístico para las entregas a otros países», le propuso. Ante las fugas en los gaseoductos Nord Stream, el jefe del Kremlin elogió que Turquía «sea actualmente el itinerario más seguro para suministrar gas. Podríamos regular los precios sin que ninguna normativa se inmiscuya», añadió.

Se da la circunstancia de que el gaseoducto Turk Stream está operativo. Transporta gas desde Rusia a través del fondo del mar Negro y discurre a través de los Balcanes hasta Hungría. De hecho, ahora mismo, es la única tubería que lleva gas ruso a Europa. Pero por Turquía también pasa el gaseoducto con gas procedente de Azerbaiyán, el TANAP, con destino al Viejo Continente. El pasado 1 de octubre, se inauguró el tramo entre Grecia y Bulgaria. Los beneficiarios deberán ser también Rumanía, Serbia, Macedonia e Italia. De manera que a través de Turquía discurren dos flujos de gas que compiten entre sí, el ruso y el que llega desde el mar Caspio.

Putin y Erdogan se reunieron el pasado 19 de julio en Teherán (Irán), a principios de agosto en Sochi (Rusia), a mediados de septiembre en Samarkanda (Uzbekistán) y ayer en Astaná (Kazajistán). Cuatro veces en tres meses. Salvo con el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, el máximo dirigente del Kremlin no se ha entrevistado tantas veces en lo que va de año con ningún otro líder internacional.