Investigadores inspeccionan un cráter en el lugar del ataque con misiles perpetrado por Rusia, este lunes en Zaporiyia. / Dmytro Smolienko / REUTERS

Moscú acusa a Kiev de penetrar cientos de kilómetros en Rusia para atacar dos bases aéreas

Un asesor de Zelenski lo enmarca dentro de una operación militar especial, la primera a tanta distancia del frente

IÑIGO FERNÁNDEZ DE LUCIO

El Kremlin acusó este lunes a Ucrania de atacar dos bases aéreas rusas situadas a cientos de kilómetros del frente de guerra. Se trataría del ataque de mayor alcance perpetrado hasta la fecha por las tropas de Kiev, en pleno corazón de Rusia. En los incidentes perdieron la vida tres militares rusos y dos aviones resultaron dañados.

El Ministerio de Defensa confirmó el ataque a primera hora de la tarde. Según su versión, difundida en un comunicado, Kiev empleó drones que volaron a baja altura para dejar «fuera de servicio los aviones rusos de largo alcance» utilizados en las campañas de bombardeos masivos de las últimas semanas.Sin embargo, los aparatos fueron interceptados por los sistemas rusos de defensa antiaérea, por lo que los restos de los drones cayeron en el recinto de las bases aéreas atacadas, lo que provocó las explosiones.

La primera de ellas se produjo en el aeródromo de Diáguilevo, ubicada en el óblast de Riazán, a unos 200 kilómetros de Moscú. Ocurrió en una zona de aparcamientos y afectó a un camión de combustible. Como consecuencia murieron tres militares, según confirmó el Ministerio de Defensa ruso. En esta base están desplegados aviones cisterna Iliushin-76.

La segunda explosión tuvo lugar cerca de la ciudad de Engels, en el óblast de Sarátov, a más de 700 kilómetros de la frontera con Ucrania. No se reportaron víctimas mortales pero sí fueron destruidos dos bombarderos estratégicos Tu-95, que forman parte de las fuerzas de disuasión rusas. Según las autoridades de la región, ninguna infraestructura civil resultó dañada. «Quiero asegurarles que no se ha producido ninguna emergencia en zonas residenciales de la ciudad. No hay motivos para preocuparse. Ninguna infraestructura civil resultó dañada», escribió en Telegram el gobernador de la región, Román Busarguín.

Kiev guardaba este lunes silencio sobre el episodio. Pero un asesor presidencial sí dejó entrever su autoría. «Si lanzas demasiado a menudo cosas al espacio aéreo de otros países, tarde o temprano objetos voladores desconocidos retornarán al lugar de su partida», escribió en Twitter Mijaílo Podoliak.

Bombardeos masivos

Pocas horas después de registrarse las explosiones, Moscú emprendió un ataque a gran escala contra objetivos ucranianos por todo el país, en la línea de los realizados en los últimos meses contra infraestructuras energéticas y objetivos civiles. Todo ello no hace sino agravar la situación de la población. Con la llegada del frío, la crisis energética es un problema de primer orden, al que hay que sumar los continuos cortes de agua y electricidad.

Lo más grave este lunes tuvo lugar al sur de Ucrania, en Zaporiyia, donde perdieron la vida al menos dos personas, según informaron las autoridades locales. También se registraron ataques en Odesa, Cherkasi, Járkov, Dnipropetrovsk y Poltava. Por su parte, la compañía estatal Ukrenergo informó que los bombardeos también afectaron a infraestructuras de energía eléctrica.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que la defensa aérea derribó la mayor parte de los misiles rusos, «60 de 70». Sin embargo, el Kremlin afirmó que «todos y cada uno de los diecisiete objetivos fueron alcanzados».

El ataque ucraniano supone el de mayor alcance realizado por las tropas de Kiev. Hasta la fecha, solamente habían traspasado la frontera en una ocasión. El pasado mes de agosto, un bombardeo destruyó varios aviones en el aeródromo militar de Saki, en la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014 a través de un referéndum que la comunidad internacional no reconoció. Está por ver el alcance de una acción que lleva la guerra directamente al corazón de Rusia.

Restos de un misil en Moldavia

Por otro lado, la Policía Fronteriza de Moldavia descubrió este lunes un misil caído en el norte del país, cerca de la frontera con Ucrania, apenas unas semanas después de que cayera otro proyectil en Polonia. Las fuerzas de seguridad, que indicaron que el objeto «fue hallado por la patrulla fronteriza en un jardín de una vivienda», explicaron en un comunicado que el hallazgo se produjo en la ciudad de Briceni.

El servicio fronterizo procedió a acordonar la zona donde se encontró el misil a la espera de que se tomen medidas. Por el momento, las autoridades han «intensificado las patrullas y elevado el nivel de alerta» en la zona afectada, según explicó la primera ministra, Natalia Gavrilita, a través de Twitter.

A finales del pasado mes de octubre, restos de un misil ruso derribado por las fuerzas aéreas ucranianas cayeron en territorio moldavo. El país, además, ha denunciado en varias ocasiones la violación de su espacio aéreo por parte de aeronaves rusas.

EFE

Putin visita el puente de Crimea

El presidente ruso, Vladímir Putin, visitó este lunes el puente de Crimea destruido parcialmente por una explosión en octubre, en su primer desplazamiento a la península anexionada en 2014 desde el inicio de la ofensiva en Ucrania. También es el primer desplazamiento del mandatario a un lugar directamente afectado por la guerra. La presidencia rusa publicó un víideo con imágenes de Putin al volante de un vehículo circulando por el puente que conecta el territorio ruso con la península.

El viaducto fue dañado en octubre por una potente explosión, que las autoridades rusas atribuyeron a las fuerzas ucranianas. Según el Kremlin, el atentado se llevó a cabo a través de una compleja red internacional. La carga explosiva penetró en territorio ruso a través de Bulgaria, Armenia y Georgia, y después fue introducido en un cargamento de rollos de película solicitado a una dirección falsa en Crimea. Kiev nunca asumió la autoría del ataque.