Boris Johnson responde a preguntas en la Cámara de los Comunes. / AFP

La cascada de dimisiones en las filas conservadoras que precipitó la dimisión de Johnson

El titular del ministerio para Irlanda del Norte fue el último en presentar su dimisión este jueves

LOURDES GÓMEZ Londres

La dimisión de Boris Johnson ha venido precedida de una cascada de dimisiones de ministros conservadores; la última ministro británico para Irlanda del Norte, Brandon Lewis que la presentó hoy mismo. Sajid Javid, que el día anterior renunció a continuar al mando del departamento de Salud, emitió la señal de «basta ya» en un demoledor discurso en el Parlamento de Westminster. La mayoría de los conservadores secundó la revuelta, que dio paso a varias maniobras para derrumbar a su líder y jefe.

Johnson perdió apoyos minuto a minuto desde que Rishi Sunak y Sajid Javid entregaran el día anterior las carteras de Economía y Salud, respectivamente. Veinticuatro horas después se contabilizaban cerca de 40 dimisiones de puestos gubernamentales, con al menos tres ministerios sin personal a nivel de Secretaría de Estado. La fiscal general británica, Suella Braverman, también exigió la marcha del mandatario y se ofreció a sucederle. Al mismo tiempo, una mayoría de diputados retiró finalmente la confianza en el 'premier' después de casi una semana de mentiras e información incorrecta sobre la relación de Johnson con su aliado político y presunto predador sexual, Chris Pincher.

Aun así, fuentes de Downing Street indicaron anoche a medios británicos que Johnson no estaba dispuesto a claudicar y quería «seguir luchando». Y en un sorprendente golpe de timón, desvelado por la BBC, el primer ministro despidió del Gabinete a Michael Gove, responsable hasta ayer de la estrategia de nivelación económica regional, entre otras carteras ministeriales, y su lugarteniente en la campaña del referéndum del Brexit, en 2016.

Thatcher, en la memoria

Antes, una delegación de miembros del Gabinete se personó en Downing Street en un esfuerzo coordinado para persuadir al mandatario de abandonar el barco zozobrante. La escena trajo a la memoria las últimas horas de Margaret Thatcher al frente del Gobierno, hace casi 32 años. La 'dama de Hierro' decidió encarar a los ministros uno por uno, convencida de que así aseguraría su apoyo en la batalla contra su liderazgo, pero la estrategia resultó contraproducente. La primera ministra que dio tres victorias electorales al Partido Conservador, entre 1979 y 1987, abandonó llorosa la famosa residencia londinense el 28 de noviembre de 1990.

'The Telegraph', el rotativo donde trabajó Johnson antes de entrar en el Gobierno, reprodujo ayer una vieja edición del tabloide 'Daily Express' en homenaje a la década de Thatcher. «¿Qué habéis hecho?», cuestiona la portada del histórico ejemplar, que compartieron los seguidores del primer ministro, según expuso el corresponsal político del diario conservador, Ben Riley-Smith. El mandatario tory adoptó al parecer la estrategia de su antecesora y atendió a sus ministros individualmente, dando batalla hasta el último momento al equipo ministerial que acudió a Downing Street reclamando su dimisión.

Anoche, aún resistía en su puesto. «Voy a seguir con mi trabajo. Tengo la responsabilidad de cumplir con el manifiesto de 2019, aunque haya mucha gente que quiere intentar derribarme», dijo desafiante al comité mixto de la Cámara de los Comunes, que le interrogó durante dos horas en una sesión que suele marcar el fin de cada semestre parlamentario. «Con la presión económica que sufre el país, con Europa en guerra, no es el momento de retirarse, sino de continuar trabajando», reiteró.