El 'McKinseygate' amenaza con enturbiar la campaña electoral de Macron

El Gobierno francés se enfrenta a fuertes críticas por el amplio uso que hace de las consultoras privadas, en particular la estadounidense McKinsey, sospechosa de no haber pagado impuestos en Francia en diez años

BEATRIZ JUEZ Corresponsal. París

A diez días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, el 'McKinseygate' amenaza con enturbiar la recta final de la campaña a la reelección del presidente francés Emmanuel Macron, que este sábado celebrará su primer gran mitin electoral en París.

Un libro de investigación periodística y un informe del Senado francés revelaron recientemente el recurso masivo por parte del Gobierno galo a consultoras privadas para asesorarle sobre políticas públicas, especialmente durante la crisis sanitaria.

En el ojo del huracán político-mediático está especialmente la consultora estadounidense McKinsey, sospechosa de no haber pagado impuestos durante diez años (entre 2011 y 2020) en Francia gracias a la «optimización fiscal». Según McKinsey, que asesoró al Gobierno francés sobre la vacunación anti-Covid, ellos respetaron las reglas vigentes.

Los periodistas Matthieu Aron y Caroline Michel-Aguirre publicaron a mediados de febrero un libro titulado «Les infiltrés» (Los infiltrados, editorial Allary), que revelaba que en los últimos 20 años las consultoras, la mayor parte de ellas anglosajonas, «se han instalado en el corazón del Estado». Asesoran al gobierno francés y sus ministerios en numerosos ámbitos, desde la gestión de la pandemia y de los hospitales a la digitalización de los servicios públicos, pasando por cuestiones de estrategia militar.

Un informe de la comisión de investigación del Senado, publicado el pasado 17 de marzo, denunció también el recurso «creciente» a consultoras privadas por parte del Gobierno francés y su «probada influencia» en las políticas públicas. El Senado lamentó que el recurso a consultoras se haya convertido en «un reflejo, incluso en las principales reformas de quinquenio» de Macron.

Según el informe del Senado, el gasto de los ministerios en consultoras privadas habría más que doblado, pasando de 379 millones de euros en 2018 a 894 millones de euros en 2021.

El informe del Senado había quedado ensombrecido por el estallido de la guerra de Ucrania, pero en la recta final de la campaña electoral la polémica se aviva. Los rivales de Macron en la campaña electoral se rasgan las vestiduras y hablan ya de «escándalo de Estado», a diez días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, que tendrán lugar el 10 y 24 de abril.

Macron denunció este jueves durante un desplazamiento electoral «las tergiversaciones» que sus adversarios políticos están haciendo de este asunto. Y defendió el recurso del Estado a consultoras para misiones «puntuales».

Desde el Gobierno tratan de quitar hierro al asunto, conscientes de que la polémica puede inflamar la campaña electoral y perjudicar la imagen del presidente, que opta a la reelección tras cinco años en el poder. Recuerdan que otros gobiernos anteriores también han recurrido a consultoras para que les asesoren.

«No tenemos nada que ocultar»

La oposición ya colgó a Macron al principio de su mandato la etiqueta de «presidente de los ricos». El «McKinseygate», como ya lo llaman algunos medios en Francia, podría reavivar esa imagen de presidente arrogante y alejado de los problemas de los franceses que ya tiene entre parte del electorado.

«No tenemos nada que ocultar», aseguraron el miércoles los ministros Olivier Dussopt (Presupuesto) y Amélie de Montchalin (Transformación y Administraciones Públicas). «No se formaliza ningún contrato en República si no respeta las reglas de los mercados públicos», aseguró Macron el domingo en una entrevista en televisión. «Quien tenga pruebas de manipulación que vaya a lo penal», añadió el candidato de La República en Marcha.

Macron parte como claro favorito en todos los sondeos en la primera vuelta, aunque la ultraderechista Marine Le Pen acorta distancias. Si los dos candidatos se clasifican, como se espera, para la segunda vuelta, Macron obtenría el 52,5% de los votos y Le Pen el 47,5%, según el último sondeo Elabe para BFMTV y la revista L'Express.

En 2017, Macron fue elegido presidente con el 66,1% de los votos, mientras que la candidata de extrema derecha se tuvo que conformar con un 33,9% de votos.