Ucrania canjea a un oligarca cercano al Kremlin por 215 prisioneros

Ucrania canjea a un oligarca cercano al Kremlin por 215 prisioneros

La mediación de Turquía ha posibilitado un intercambió en el que han sido incluidos destacados mandos del Batallón Azov

MIKEL AYESTARAN Estambul

Durante su viaje a Nueva York, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aprovechó una entrevista con la cadena PBS para anunciar un intercambio de presos entre Ucrania y Rusia y su palabra se cumplió. Moscú y Kiev, gracias a la mediación de Ankara, realizaron el mayor canje desde el inicio de la invasión y casi 300 hombres fueron liberados. Erdogan lo calificó de «un paso importante», su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, habló de «gran victoria» y desde el Kremlin no hubo reacción oficial alguna.

Como resultado de este acuerdo, que se negociaba desde hace semanas, los rusos han liberado a 215 rehenes ucranianos, la mayoría de ellos capturados durante la larga batalla por Mariúpol. En la lista figuran algunos destacados mandos del Batallón Azov como el teniente coronel Denys Prokopenko y su lugarteniente, Svyatoslav Palamar. Ellos fueron los responsables de liderar la resistencia en la acería de Azovstal, último bastión que se opuso a los invasores. Su puesta en libertad sorprende ya que estas eran una de las figuras que Moscú pretendía llevar ante la Justicia.

Zelenski anunció que estos prisioneros permanecerán «en un lugar seguro» en suelo turco hasta el final de la guerra. En palabras del presidente, «esta es claramente una victoria para nuestro país, para toda nuestra sociedad. Y lo más importante es que 215 familias pueden ver a sus seres queridos seguros y en casa». El dirigente aprovechó para reprender a Rusia y dijo que «nosotros recordamos a toda nuestra gente y tratamos de salvar a todos los ucranianos. Este es el significado de Ucrania, nuestra esencia, esto es lo que nos distingue del enemigo».

A cambio, Kiev envió de vuelta a casa a 55 rusos y ciudadanos ucranianos vinculados al Kremlin, entre ellos al opositor Viktor Medvedchuk, oligarca cercano a Putin y líder de un partido proscrito, quien estaba acusado de «traición a la patria».

Además del intercambio de presos, Erdogan también dijo en su entrevista en Estados Unidos que Putin quería acabar «lo antes posible» con la guerra, pero en este caso sus palabras han chocado con la decisión del dirigente ruso de llamar a filas a 300.000 reservistas. Habrá que esperar para saber si se cumple o no también el anuncio del presidente turco, que en los últimos tres meses se ha reunido en tres ocasiones con el jefe del Kremlin y tiene información de primera mano. En este conflicto bélico, las autoridades de Ankara se han convertido en el único puente que queda para negociar con Moscú.

Refugio en Estambul

Esta llamada a filas de Putin tuvo un impacto directo en las conexiones aéreas directas de Rusia con Turquía, país en el que los rusos pueden recibir su visado cuando llegan al aeropuerto. Los vuelos directos están completos desde el miércoles y si se libera algún billete el precio en clase económica puede llegar a superar los 9.000 euros. El mes que viene está previsto además que se abra una ruta directa al norte de Chipre. Desde el comienzo de la invasión miles de rusos han buscado refugio en Estambul y las ciudades del sur del país y muchos de ellos han obtenido la nacionalidad tras comprar viviendas por encima de los 400.000 euros.

Junto a Turquía, Arabia Saudí también medió en esta gran operación de intercambio y hasta allí llegaron diez extranjeros apresados por Rusia cuando combatían en las filas ucranianas. Dos de ellos son veteranos de guerra estadounidenses y hay también cinco británicos. En este caso el papel mediador ha correspondido al príncipe heredero Mohamed bin Salmán (MBS), que tiene una buena relación con Putin. Washington y Londres agradecieron a Riad la labor realizada para la liberación de sus ciudadanos.