Unos de los edificios de la central resultó dañado. / reuters

Kiev acusa Rusia de atacar otra central nuclear ucraniana

Asegura que un bombardeo con misiles afectó a uno de los edificios de la planta de Pivdennoukrainsk, aunque sin causar daños en el reactor ni víctimas

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL. MOSCÚ

La compañía ucraniana de energía nuclear Energoatom ha acusado a las fuerzas rusas de atacar la zona industrial de la central atómica de Pivdennoukrainsk, situada en la región de Mykolaiv, al sur de Ucrania. El bombardeo, según reporta la compañía en un comunicado, tuvo lugar en la madrugada del lunes «con misiles. Uno de ellos cayó a trescientos metros de los reactores».

«El edificio de la planta resultó dañado por la onda expansiva. Se rompieron los cristales de más de cien ventanas. También quedaron cortadas tres líneas eléctricas de alto voltaje», añadió la nota, subrayando además que «se desconectó uno de los generadores de la central hidroeléctrica de Oleksandrivska», que forma parte de todo el complejo energético de Pivdennoukrainsk.

No obstante, las mismas informaciones aseguraron que los tres reactores de la planta funcionan normalmente, que las explosiones no acarrearon víctimas entre el personal y que los niveles de radiactividad se encuentran dentro de lo admisible. Pivdennoukrainsk es la segunda central atómica más grande del país después de la de Zaporiyia. Se da la circunstancia de que la región de Mykolaiv lleva semanas bajo el fuego constante de los cohetes rusos.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció ayer lo sucedido y publicó en su canal de Telegram un vídeo de una cámara de seguridad del momento en el que el misil cae en las inmediaciones de la planta y fotos de la destrucción causada. Una de las imágenes muestra un socavón enorme junto al complejo energético de Pivdennoukrainsk, con la indicación de que fue causado por la explosión del cohete.

«Área de Nikolaévkskaya. Por la noche, un cohete cayó a trescientos metros de la Central Nuclear del Sur de Ucrania. Hubo un breve corte de energía. Las ventanas de los edificios en el territorio de la planta resultaron dañadas. Los invasores querían volver a disparar, pero olvidaron lo que es una central nuclear y el peligro que comporta. Rusia pone en peligro al mundo entero. Debemos detenerla antes de que sea demasiado tarde», escribió Zelenski en Telegram.

Tres instalaciones dañadas

Pivdennoukrainsk es ya la tercera central nuclear ucraniana que padece los efectos de la guerra iniciada por Rusia el 24 de febrero. La primera fue la tristemente famosa planta de Chernóbil, situada al noroeste de Kiev, que fue tomada por el Ejército ruso en los primeros días de la invasión. Más adelante, sus instalaciones fueron abandonadas una vez se dio la orden en Moscú de replegar las tropas hacia el Donbás. En Chernóbil se produjo, en abril de 1986, el mayor accidente de la historia de la industria nuclear civil.

A principios de marzo, los soldados rusos se hicieron también con la planta atómica de Zaporiyia, en donde permanecen todavía en la actualidad. El pasado 1 de septiembre, llegó a esta central un grupo de inspectores del Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), encabezado por su director, Rafael Grossi. Trabajaron unas horas y dejaron allí unos días más a varios compañeros para ultimar las comprobaciones. Tras elaborar un informe, emitieron una declaración conjunta pidiendo a Rusia que saque sus tropas y personal de la planta de Zaporiyia, solicitud rechazada por Moscú.