Friedrich Merz (en el centro), junto a sus compañeros de la CDU Helge Braun (izquierda) y Norbert Roettgen (derecha), en una imagen de diciembre de 2021. / efe

La derecha moderada alemana pisa territorio ultra

El líder de la CDU acusa a los refugiados ucranianos de hacer «turismo social»

JOANA SERRA Berlín

A la derecha moderada alemana, hasta ahora defensora del cordón sanitario respecto a la ultraderecha, le surgieron ya los primeros síntomas de acercamiento hacia los radicales. La primera, del líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, exrival interno de Angela Merkel. La segunda, por el presidente del Partido Popular Europeo (PPE) en la Eurocámara, el bávaro Manfred Weber, amigo declarado de Silvio Berlusconi.

La decisión del gobierno de Olaf Scholz de proporcionar a los refugiados ucranianos el acceso directo a las prestaciones sociales del país está suscitando «una especie de turismo social de esos refugiados» hacia Alemania, afirmó Merz, en declaraciones al sensacionalista diario 'Bild'.

Merz, quien accedió a la presidencia de la CDU tras la derrota conservadora en las generales alemanas de 2021, entró así en una dialéctica «propia de la ultraderecha», observó la ministra de Interior, Nancy Faeser.

Las declaraciones del líder conservador recuerdan a las que aplicó la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) a los refugiados en la crisis migratoria de 2015. A diferencia de esos peticionarios de asilo, principalmente sirios, los ucranianos acceden directamente a las prestaciones sociales alemanas y tienen libertad de movimientos por toda la UE.

Entonces Alemania recibió casi un millón de refugiados en solo un año, lo que disparó el voto a favor de la AfD. Desde el pasado febrero, el país ha recibido ya un millón de ucranianos.

El estupor por la frase de Merz ha ido más allá de las protestas del tripartito entre socialdemócratas, verdes y liberales de Scholz. Desde las filas conservadores hubo también señales de desconcierto, hasta que el propio Merz se disculpó por su «desliz».

Weber, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), el partido hermanado de la CDU, desató asimismo fuertes críticas no solo por respaldar a Berlusconi en la campaña italiana, sino también por expresar ahora su apoyo a un futuro gobierno «de centro derecha», en alusión al que liderará Giorgia Meloni.