Fuerzas de rescate trabajan en las ruinas de un edificio bombardeado en Donetsk. / AFP

Comienza la evacuación de los más de 200.000 residentes de Donetsk

El presidente ucraniano insta a abandonar de inmediato la región y pide más armas a la OTAN para contraatacar a las tropas rusas

I. UGALDE

La llegada a la ciudad de Kropivnitskyi de un tren con cientos de personas procedentes de Donetsk simbolizó este martes el inicio de la macrooperación lanzada por el Gobierno para poner a salvo a los más de 200.000 residentes de esta región del este de Ucrania. El presidente, Voldímir Zelenski, insistió a la población que es necesario abandonar cuanto antes el Donbás, epicentro de los combates entre fuerzas rusas y el Ejército de Kiev.

«La evacuación obligatoria de Donetsk ha empezado. El primer tren ha llegado esta mañana a Kropivnitskyi. Hay mujeres, niños, personas mayores y otras con movilidad reducida o muy limitada. Cada uno tiene que ser acomodado y recibir ayuda», informó Irina Vereshchuk, la vice primera ministra y titular para la Reintegración de los Territorios Ocupados, en un mensaje en Telegram. Asimismo, recordó que la operación debe completarse antes del invierno dada la destrucción casi total de la infraestructura de suministro de calefacción debido a los combates.

Zelenski, que sigue de cerca el traslado de la población de Donetsk a zonas seguras, pidió ayer al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, más armamento «lo antes posible» para llevar a cabo una gran contraofensiva contra las tropas rusas. Stoltenberg calificó la conversación con Zelenski de «buena» y ha reafirmado en un mensaje difundido a través de Twitter que «es muy importante para los países de la Alianza ofrecer a Ucrania más ayuda y más rápida».

Paralelamente, el Tribunal Supremo de Rusia reconoció este martes al ucraniano Batallón Azov, de corte ultranacionalista y con vínculos neonazis, como organización terrorista, por lo que sus actividades han quedado completamente prohibidas en territorio ruso. Según las tropas de Moscú, este grupo está detrás de numerosos crímenes de guerra, incluidos bombardeos contra zonas residenciales, torturas y asesinatos de civiles.

El Batallón Azov ha asegurado en un mensaje en su canal de Telegram que Rusia esté tratando de buscar «nuevas excusas y explicaciones» para justificar sus «crímenes de guerra». Por ese motivo, ha hecho un llamamiento al Departamento de Estado de EE UU y a organismos autorizados de otros países para que «reconozcan a la Federación Rusa como un Estado terrorista».