Johnson, cada vez más cuestionado por la opinión pública británica. / AGENCIAS

Boris Johnson resiste a una cascada de dimisiones en su Gobierno

El primer ministro británico lucha por contener la crisis de confianza en su liderazgo

LOURDES GÓMEZ LONDRES

El primer ministro británico, Boris Johnson, intentaba este miércoles contener la crisis de Gobierno que estalló el día anterior con la dimisión de dos importantes miembros del Gabinete conservador y continua con una cascada de renuncias ministeriales. Una veintena de cargos gubernamentales, incluidos media docena de secretarios de Estado, habían comunicado su baja antes de que Johnson compareciera por la tarde ante el comité mixto de la Cámara de los Comunes en una sesión parlamentaria, que estaba programada de antemano.

El 'premier' afronta un momento decisivo en sus tres años como líder conservador y jefe del Gobierno del Reino Unido. Cinco diputados tories pidieron su retirada en el turno semanal de preguntas al primer ministro y otros tantos expresaron su desconfianza en el mandatario en cartas remitidas al Comité 1922, que controla el proceso de renovación del liderazgo tory.

Johnson ganó una moción de censura el mes pasado, con el 59% de votos, y está en principio a salvo de una acción similar hasta junio de 2023. Pero el influyente grupo parlamentario podría cambiar las reglas internas en las próximas horas o semanas y forzar un segundo voto de confianza con el apoyo de 52 diputados tories. Los analistas sugieren que el grito de «basta ya» lanzado por los ministros dimitidos ha calado ya en una mayoría de la formación.

Por su parte, el primer ministro hizo frente al temporal recordando el «colosal mandato» que el electorado le brindó en 2019 y señaló con ironía que cuenta con un amplio «suministro de personal cualificado dispuesto» a reemplazar al pelotón de cargos que siguen abandonando el Ejecutivo. El líder laborista, Keir Starmer, comparó la situación como un «barco hundido escapando de las ratas».