Policías se enfrentan a manifestantes en una jornada de protestas contra la política 'cero covid' china, en Hong Kong. / REUTERS

Alemania ofrece ayuda a China para inmunizar a su población contra el covid

Berlín confirma contactos con Pekín para el suministro de la vacuna de Biontech-Pfizer

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

Alemania podría ayudar a China a resolver su crisis derivada de la pandemia de coronavirus y que ha conducido este fin de semana a las protestas populares más graves en el país desde la represión de la revolución de Tianamen en 1989. El Gobierno que preside el canciller federal, Olaf Scholz, se encuentra en contacto directo con el Ejecutivo chino para el posible suministro de la vacuna contra el Covid-19 desarrollada por el laboratorio germano Biontech en colaboración con la farmacéutica estadounidense Pfizer, reveló este lunes el portavoz oficial del Gobierno germano, Steffen Hebestreit. Durante su reciente visita a Pekín, el jefe del Ejecutivo alemán consiguió ya la autorización de las autoridades chinas para que los extranjeros residentes en aquel país puedan ser vacunados con el producto de Biontech.

La República Popular China mantiene desde el comienzo de la pandemia de coronavirus una estricta política de restricciones y confinamiento que pasa por aislar completamente ciudades enteras con millones de habitantes, obligando a todos sus ciudadanos a recluirse en sus hogares. Pese a esa política de 'cero covid', China sufre actualmente la peor ola de la enfermedad, que este lunes alcanzó una nueva cota máxima de 40.000 nuevas infecciones diarias. Expertos alemanes consideran que China debe cambiar de una vez por todas su estrategia para combatir la pandemia e iniciar una campaña de vacunación masiva renunciando a las vacunas desarrolladas por farmacéuticas chinas, que han demostrado ser ineficaces.

«Las autoridades chinas deben con independencia de ideologías suministrar a su población las mejores vacunas que existen actualmente», señaló Timo Ulrichs, profesor de Sanidad Global en la Escuela Superior Akkon de Ciencias Humanas de Berlín. Éstas no son las vacunas chinas, sino los productos occidentales basados en el ARN mensajero, que han demostrado suficientemente su efectividad, subrayó el experto. Tras una amplia campaña de vacunación, que debería iniciarse con los grupos de mayor riesgo, China podría aliviar poco a poco sus estrictas medidas para reprimir la pandemia, aunque este proceso se extenderá durante muchos meses, como ha sucedido en Europa, comentó Ulrichs.

El profesor destacó que si China se decidiera por un giro radical a su política con el fin abrupto de las medidas preventivas, pero sin iniciar una campaña de vacunación, arriesgaría un agravamiento de la situación. «El virus se encontraría con una población que carece prácticamente de inmunidad» y como consecuencia de ello se producirían contagios masivos, lo que saturaría su sistema sanitario y causaría numerosos enfermos y muertos.