Partidarios de Donald Trump en uno de los salones del Capitolio tras haber logrado su asalto el 6 de enero de 2021. / s. loeb / afp

Reed Galen / Analista político y fundador del Proyecto Lincoln

«Los republicanos saben que el día del asalto al Capitolio pudieron morir»

«Una vez que la violencia entra en las arterias de la política, es muy difícil sacarla», dice este estratega conservador y antiguo asesor de George W. Bush

CAROLINE CONEJERO Nueva York

El estratega político conservador Reed Galen afirma que las sesiones de la Comisión del 6-E, el grupo de congresistas que investiga el asalto al Capitolio ocurrido en enero de 2021, tiene un efecto «devastador» sobre la figura del expresidente Donald Trump y los dirigentes republicanos que «se doblegaron a su voluntad durante cuatro años». Es el fundador junto con otros conservadores críticos del afamado Proyecto Lincoln, un laboratorio de ideas y acción política nacido en 2019 para evitar la reelección del magnate y que ahora se centra en combatir los movimientos antidemocráticos en Estados Unidos. Galen formó parte de las campañas de George W. Bush, Arnold Schwarzenegger y del fallecido senador John McCain y ha sido consejero del Tesoro y de Seguridad Nacional.

- ¿Qué le parecen las audiencias públicas de la Comisión?

- La presentación que hizo contra Trump fue devastadora. Su equipo ya le dijo que el recuento de votos era inútil cuando él denunciaba el supuesto fraude electoral. Y cuando estaba claro que no iba a aceptarlo, gran parte de su equipo pasó a un segundo plano y eso abrió la puerta para un grupo de 'facilitadores' que siguió alimentando el conflicto.

- Los republicanos hablan ahora, para distanciarse de aquellas jornadas, pero ninguno de ellos dijo nada entonces.

- Si Mitch McConnell (exlíder del Senado) o algún dirigente republicano hubiera proclamado públicamente que Joe Biden era el presidente electo, nada de esto hubiera pasado. Los republicanos del Congreso se doblegaron a (Trump) durante los cuatro años de su mandato y se han doblegado a él hasta ahora. Lo saben. Saben que fue un día nefasto y que casi terminaron muertos.

- La investigación dibuja a un Trump aparentemente sumido en el delirio.

- Es una cadena de acontecimientos que permitió a Trump hundirse en su psicosis y pretender que había sido defraudado, además de todos esos 'facilitadores' -John Eastman, Giuliani, Sydney Powell, Matt Schlapp- que continuaban suministrándole falacias de que había una vía para revertir las elecciones. Todo culminó en el 6 de enero y en la violencia que vimos.

Cerca del desastre

- Hubo momentos de resistencia, como la del vicepresidente Mike Pence, que legitimó la victoria de Biden. De otro modo no se sabe bajo qué circunstancias políticas estaríamos ahora.

- La decisión de Pence de negarse a formar parte de ninguna teoría legal irracional es uno de los momentos que revelan lo cerca que estuvimos en varias ocasiones del desastre. Hemos visto las fotos esta semana de Pence escondido en una sala marginal con su mujer y su hija viendo a Trump que ya le daba por muerto. Hemos sabido que estuvo a 12 metros de distancia de los violentos.

Reed Galen ha sido consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos. / r. c.

- ¿El expresidente actuó con temeridad al lanzar sus soflamas ante unos extremistas que habían planeado al detalle una operación para tomar el edificio?

- El 6 de enero Trump estaba en una fortaleza rodeado de personas comprometidas a dar su vida por él, sentado viendo las noticias en TV. Nunca le ha importado la seguridad de los demás. Además, estableció que la violencia es una forma aceptable de acción política. Es lo que más me preocupa: una vez que la violencia entra en las arterias del sistema político es muy difícil sacarla.

Bien protegido

«El 6 de enero Trump estaba viendo la televisión en una fortaleza rodeado de fieles»

- ¿Hasta dónde llega el peligro?

- Acabamos de ver como un grupo de 30 enmascarados fueron detenidos en Idaho cuando iban a interrumpir un desfile del orgullo gay. O el tiroteo en Búfalo, que fue un acto político (sobre la teoría racista del reemplazo). Necesitamos más acción policial para frenar este extremismo.

- Muchos de aquellos radicales colaboran con la Comisión.

- Los Proud Boys, los Three Percenters y los Oath Keepers estaban en coordinación para conspirar y varios de sus líderes han sido imputados con cargos de sedición en un tribunal federal. Algunos se han vuelto en su contra y han dejado de apoyarle, lo que tiene sentido si quieren evitar pasarse 30 años en una cárcel. No son personas con las que uno simpatiza, pero cuando llega el momento de responder a una citación del Congreso todos empiezan a hablar.

Sangre en las calles

- Un personaje clave en la trama es el abogado John Eastman, impulsor de la teoría para lograr la anulación electoral y frustrar la victoria de Biden. Se comenta que en una reunión en la Casa Blanca llegó a presentar 'opciones' a Trump y al vicepresidente que eran ilegales a sabiendas.

- Greg Jacob (abogado de Pence) y Eric Hershman (abogado del presidente) le advirtieron a Eastman que no se pueden robar los votos de 80 millones de personas. «Habrá sangre en las calles», le advirtieron. Y Eastman respondió: «De vez en cuando se requieren muertos en la calle por la democracia». Si los insurrectos hubieran triunfado en el Capitolio el 6 de enero, el país se habría desgarrado. Eastman probablemente va a ir a prisión por mucho tiempo. ¿Qué se puede esperar de alguien que por voluntad propia quiera ir a trabajar para Trump?

Cerca del poder

«Hubo mucha gente 'hechizada' por la personalidad narcisista del expresidente»

- La mayoría de la Administración estaba atrapada en su 'burbuja'.

- Cuando el jefe de campaña Bill Stepien decía que ellos formaban un «equipo normal», solo eran normales en el contexto del mundo de Trump. No son normales bajo ningún otro estándar objetivo, porque las cosas que dicen, hacen y aguantan ninguna otra persona decente y normal las haría. Por cierto, todos ellos se escondieron en la sombra cuando la situación se vino abajo.

- Mientras hay música, sigue el baile.

- Hubo gente 'hechizada' por la personalidad narcisista de Trump. Otros estaban embriagados por la oportunidad de pasar mucho tiempo en el Despacho Oval cerca del poder. Y otros estaban convencidos de que era posible subvertir la Constitución y mantener a Trump en el poder.

- La 'gran mentira' del fraude todavía es creíble para una parte de la sociedad.

- Las repercusiones continúan teniendo un impacto en el espacio político. Más de cien candidatos republicanos en las elecciones de este año se presentan con el único programa de que los comicios de 2020 fueron robadas. Ya veremos qué pasa cuando Trump anuncie su candidatura para 2024.