Un oficial habla con los medios que esperan frente a la sala del tribunal que juzga a Trump Organization. / AFP

Arranca el juicio contra la empresa familiar de Trump por fraude fiscal

La organización se enfrenta a una multa millonaria por una docena de cargos, mientras al magnate se le acumulan los frentes judiciales

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

A pesar de todos sus crímenes, Al Capone fue a la cárcel por evasión de impuestos. Ese no será el caso de Donald Trump, porque el juicio que comenzó este lunes en Manhattan no es contra él, sino contra la empresa que heredó de su padre, y este del suyo, Trump Organization. Como las sociedades no pueden ir a la cárcel, si se la encuentra culpable de una docena de cargos sólo enfrentará una multa máxima de 1,7 millones de dólares. Pero eso no le ahorrará la humillación de un juicio muy público que puede durar un mes.

Para empezar, sus abogados y la Fiscalía tienen por delante una difícil tarea: encontrar doce hombres justos en Nueva York que no tengan una opinión preconcebida. «Yo no hubiera sido objetiva», contó este lunes al salir de los juzgados una mujer que fue excusada por motivos de trabajo. «En mi cabeza es culpable». Se refería al expresidente, cuando lo que se juzga es su empresa.

La Fiscalía ya ha probado que se han cometido delitos de fraude, falsificación de documentos y evasión de impuestos, entre otros. Eso quedó claro a final de agosto, cuando el jefe financiero, Alan Weisselberg, firmó su confesión y aceptó declarar en el juicio contra la empresa, a cambio de una sentencia reducida. Weisselberg lleva casi medio siglo trabajando para la familia Trump y es un leal donde los haya. De hecho, se ha negado a testificar directamente contra su antiguo jefe, al que sirvió durante 15 años. Pero tiene 75, y la perspectiva de pasar sus últimos en la cárcel era difícil de aceptar. Gracias a su testimonio, que está consensuado con las dos partes, se espera que reciba una sentencia de cinco meses, que puede ser reducida a tres por buena conducta, además de pagar una multa de casi dos millones de dólares.

La defensa de Trump Organization dirá que mintió al declararse culpable y decir que sabía que estaba haciendo algo mal al aceptar que se convalidara parte de su sueldo en pisos, coches y hasta la universidad de sus hijos. Los abogados de Trump prometen demostrar que creía hacer lo correcto al confiar en los contables externos de la empresa. Incluso si no lo logran, la firma solo tendrá que pagar 1,7 millones de dólares, calderilla para el exmandatario que, sin embargo, enfrenta otro caso civil en Nueva York y otro penal en Georgia. Sus problemas judiciales no han hecho más que empezar, lo que no impedirá que «probablemente tenga que presentarse de nuevo a las elecciones», dijo el viernes en Texas, «para lograr que el país vuelva a ser exitoso, seguro y glorioso».

Biden reconoce que es «totalmente legítimo» para los votantes juzgar su estado de salud

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró el domingo que es «totalmente legítimo» para los votantes juzgar su estado de salud mientras crecen las preocupaciones por su avanzada edad y se acercan las elecciones de medio mandato, previstas para el próximo 8 de noviembre. En este sentido, defendió que, pese a que «podría caer muerto mañana mismo», lo importante es su energía. En los últimos días se ha reavivado el debate sobre el estado de salud de Biden tras varios vídeos en los que aparece desorientado. Pese a ello, el líder demócrata mantiene su deseo de aspirar a un segundo mandato en la Casa Blanca, aunque para entonces tendría ya 81 años.