Un equipo médico visita a los pacientes en un hospital de Moscú. / AFP

La covid-19 vuelve a castigar Europa

Cuatro países sufren una dramática escalada de la epidemia que obliga a reconfinar a la población y cerrar los negocios

R. C.

Europa comienza a inquietar seriamente a la Organización Mundial de la Salud. Con 1,3 millones de nuevas infecciones por coronavirus la semana pasada, casi la mitad de las registradas en todo el mundo, el continente confirma un aumento de casos sostenido desde finales del mes pasado que contrasta con una tendencia a la baja en otras áreas significadas del planeta, como África o el Pacífico.

El repunte afecta a Polonia, República Checa y Turquía, pero son Rusia y Reino Unido los que alimentan la estadística con decenas de miles de contagios diarios, Letonia es, por su parte, el primer Estado europeo que regresa al confinamiento mientras Rumanía vive la peor de las pesadillas posibles, solo comparable a los primeros compases de la epidemia, con un sistema hospitalario reventado, ambulancias atascadas ante las puertas de Urgencias donde los enfermos mueren mientras esperan su admisión y decenas de pacientes trasladados a Hungría para recibir oxígeno y tratamiento.

50.000 casos en Reino Unido

«Mantenemos nuestro plan», dijo este jueves el primer ministro británico, Boris Johnson. El mandatario conservador se niega a cambiar de rumbo mientras las cifras de contagio, hospitalización y defunciones debido al coronavirus crecen día tras día. Ayer superaron el umbral de los 50.000 nuevos casos y 959 ingresos, hasta un total de 8.152 pacientes hospitalizados. La media de muertes semanales se sitúa en 820, casi la mitad del pico registrado en enero. «Observamos los datos atentamente cada día y las cifras de infección son altas, pero dentro de los parámetros de las predicciones», defendió Johnson.

El ministro de Sanidad, Sajid Javid, recordó que los casos pueden dispararse hasta los 100.000 por jornada, aunque niega que el Servicio Nacional de Salud esté ante una crisis «insostenible». La posición gubernamental choca con las cautelosas advertencias de asesores científicos, portavoces médicos y la oposición política.

Para el líder laborista, Keir Starmer, el «plan A está fallando» y el grupo de familiares de víctimas de la covid-19 denuncia que se «están repitiendo los mismos errores» del principio de la pandemia. A su vez, la Asociación Médica Británica (BMA) acusa al Ejecutivo de Johnson de «negligencia premeditada» por no tomar medidas para reducir la propagación de la infección «que son la norma en muchas otras naciones».

Mil fallecidos diarios en Rusia

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ordenó este jueves el cierre de todos los servicios «no esenciales» entre el 28 de octubre y el 7 de noviembre. Se trata de un nuevo intento de frenar la ola de contagios y fallecimientos por covid-19, cuyas cifras han vuelto a batir el récord desde el comienzo de la pandemia.

Sobianin explicó que solamente podrán continuar su actividad los establecimientos dedicados a la venta de «medicamentos, productos de alimentación y de primera necesidad». Los teatros, museos y el circo, no obstante, sí podrán seguir funcionando durante estos once días, aunque con un aforo del 50% y siempre y cuando los visitantes estén en posesión del correspondiente código QR, que se extiende solamente a quienes estén vacunados, hayan pasado la enfermedad o presenten un test PCR. Rusia superó ayer su cifra máxima de contagios diarios desde que se desató la enfermedad –en total 36.399– y también de mortalidad, con 1.036 decesos en un solo día. El total de muertes se sitúa en 227.389, aunque la Agencia Estatal de Estadística rusa, Rosstat, asegura que supera los 400.000.

Siguiendo las recomendaciones del Gobierno, el presidente, Vladímir Putin, ha decretado que el periodo comprendido entre el 30 de octubre y el 7 de noviembre sean días festivos retribuidos. Estas jornadas coinciden con las vacaciones escolares y contienen ya varias fiestas. De hecho, los únicos días en realidad laborables eran el 1, 2 y 3 de noviembre. Sobianin dijo este jueves que la misma medida ya se tomó antes y demostró ser muy eficaz para reducir la incidencia del coronavirus. Putin sugirió que haya más días no laborables en adelante si la situación epidemiológica no mejora.

El alcalde moscovita ordenó el martes que los mayores de 60 años no inmunizados vuelvan a confinarse en sus domicilios. La medida estará vigente hasta el 25 de febrero. En este periodo de tiempo las empresas deberán poner al 30% de sus plantillas en régimen de teletrabajo. Además, la vacunación será a partir de ahora obligatoria para el 80% de los empleados en el sector de servicios.

Rumanía, situació «de guerra»

«Nuestro país está sufriendo una verdadera catástrofe, con centenares y centenares de muertes cada día». Con estas palabras, el presidente rumano, Klaus Iohannis, describió este jueves la situación de su país, que reúne más del 40% de las muertes diarias por coronavirus de la UE. La estadística no deja lugar a dudas: el miércoles fallecieron 564 personas y se produjeron 18.900 contagios y este jueves hubo otros 448 muertos.

Rumania se encuentra inmersa en una violenta cuarta oleada pandémica, alimentada por un bajo índice de vacunación –solo uno de cada tres rumanos ha recibido el antiviral debido a la lentitud de la campaña– y un sistema hospitalario saturado, con más de 20.000 ingresados en estado grave. Por momentos, Bucarest recuerda a las duras imágenes del inicio de la pandemia en la primavera de 2020 con las UCI colapsadas e hileras de ambulancias cargadas de enfermos a la puerta de los hospitales en espera de su admisión. Convertidos en salas de espera, cientos de contagiados han muerto en los propios vehículos. «Es lo más parecido a una guerra», se lamentan los sanitarios.

La situación ha llegado a tal calamidad que el Gobierno ha comenzado a enviar pacientes a centros médicos de Hungría para recibir tratamiento. Con un horizonte sombrío que apunta a que este país de algo más de 19 millones de ciudadanos podría llegar en breve a los 25.000 contagios diarios, las asociaciones médicas presionan al Ejecutivo para acelerar la inmunización, aunque éste se enfrenta a las reticencias de un notable sector de la población a vacunarse.

Letonia retoma el toque de queda

Letonia ha regresado esta madrugada pasada al toque de queda nocturno, lo que le convierte en el primer país europeo que vuelve a imponer un confinamiento a sus habitantes, aunque de modo parcial entre las ocho de la tarde y las cinco de la mañana. También los restaurantes, lugares de ocio, colegios y comercios no esenciales permanecen desde hoy cerrados y el trabajo presencial ha quedado restringido a aquellas empresas donde no hay alternativa. «Nuestro sistema de salud está en peligro», ha explicado el primer ministro, Krišjānis Kariņš, que atribuye la rápida expansión del coronavirus a una tasa de vacunación escasa, el 57% de sus casi dos millones de ciudadanos.

Aunque numéricamente el último registro diario del país báltico arroja 1.853 nuevos contagios y 121 hospitalizaciones, en proporción a su censo tiene una de las cotas más altas de infecciones del mundo. La tasa a 14 días es de 1.351 casos por cada 100.000 habitantes, 188.722 personas han sufrido la enfermedad y casi 3.000 han fallecido. Todo un revés para una nación que fue considerada en 2020 un modelo de éxito por el bajo índice de enfermos.

*Información elaborada por Lourdes Gómez / Rafael M. Mañueco / Miguel Pérez.