La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este viernes durante la rueda de prensa en Bruselas. / AFP

China media «a su manera» ante Rusia para impulsar la paz en Ucrania

La Comisión Europea pide a Pekín que no interfiera en las sanciones impuestas a Moscú, pero el gigante asiático evita dar garantías

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal en Bruselas

«La equidistancia de Pekín en la guerra de Ucrania ya no vale», aseguró este viernes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al término de la cumbre UE-China. El principal objetivo de este encuentro virtual era apelar a la «responsabilidad» del gigante asiático para que use su influencia sobre Rusia e impulse las negociaciones de paz. Su respuesta: «Lo haremos a nuestra manera».

Mientras la UE y otros cuarenta países han impuesto sanciones a Rusia por la invasión a Ucrania, China se ha puesto de perfil para no perjudicar sus relaciones con Moscú. No ha sido el único. Países como India, Sudáfrica, Pakistán o Brasil también se han negado a tomar parte en el conflicto.

Este viernes mismo, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, se mostró en contra de una hipotética expulsión de Rusia del G-20 por la invasión a Ucrania, tal y como sugirieron varios gobiernos. Defendió que esa decisión supondría «politizar» el grupo. El primer ministro, Li Keqiang, y el presidente Xi Jinping también mantuvieron el equilibrio en su reunión con los dirigentes comunitarios y evitaron dar garantías de que no se alinearán con Rusia. Defendieron la «independencia» del país para tomar sus propias decisiones, enfriando las expectativas de que Pekín endurezca su postura con el Kremlin.

La relación entre la UE y China no atraviesa su mejor momento, después de que Pekín haya impuesto en los últimos meses sanciones a Lituania y a varios altos cargos del Parlamento Europeo. En ese contexto, los líderes comunitarios acudieron a la cita sin muchas esperanzas de arrancar un compromiso del gigante asiático. «Hemos expuesto nuestra postura y preocupaciones y ellos han hecho lo mismo», se limitó a apuntar el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en la rueda de prensa posterior al encuentro.

La principal preocupación europea es que China trate de ayudar económica o militarmente a Rusia. «Si no apoyan las sanciones, les pedimos al menos que no interfieran. El apoyo a Moscú dañaría gravemente la reputación de China», dijo Von der Leyen. A lo que Michel añadió que «ningún ciudadano europeo comprendería un apoyo a Rusia, que reforzaría sus capacidades para proseguir su guerra». Esto podría provocar también una desbandada de las empresas occidentales instauradas en China, como ya ocurrió en Rusia.

Los dirigentes europeos esperan que la importante relación comercial con la UE_disuada a China de emprender ninguna acción en ese sentido –Europa es el mayor aliado comercial de Pekín, con un volumen de intercambios que llegó a los 1,9 billones de euros en 2021–.

Más de un mes después del conflicto, China sigue evitando aceptar de que existe una guerra abierta en Ucrania –solo se refiere al conflicto como «crisis»–. Con todo, la UE no duda de que Pekín también busca la paz. En una situación de guerra los mercados y las cadenas de suministro sufren, creando un clima de inestabilidad que perjudica a todas las economías del planeta.

Michel y Von der Leyen abordaron en profundidad los efectos económicos de la guerra con el primer ministro chino, en una reunión que duró casi dos horas. La llamada con Xi Jinping, en cambio, tan solo duró cincuenta minutos. En ella, los dirigentes europeos llegaron a instar al líder chino a que mantenga contactos con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.