Buteflika presenta su candidatura a la reelección pese a las protestas

03/03/2019

Un representante del presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, depositó este domingo en su nombre la candidatura a las elecciones presidenciales previstas para el próximo 18 de abril pese a su grave estado de salud y las protestas que se suceden desde hace dos semanas, informó la prensa oficial.

Según el diario digital Actufil, el expediente fue depositado por el ministro argelino de Transporte y nuevo jefe de campaña del mandatario, Adelghani Zaalane, quien invocó el artículo 139 de la ley electoral para justificar que el mandatario no se haya presentado en persona.

Buteflika se encuentra desde el pasado domingo ingresado en un hospital de Suiza, sin que haya transcendido cuál es su verdadero estado de salud.

La presentación de la candidatura se produce en el último día del plazo establecido por el Consejo Constitucional y en medio de masivas manifestaciones populares en toda Argelia y en otros países, como Francia, en contra de que se presente a un quinto mandato consecutivo.

Siete aspirantes

Además de Buteflika, otros seis aspirantes han presentado sus candidaturas a las presidenciales, previstas para el próximo 18 de abril.

Los aspirantes son el exministro de Turismo y presidente del movimiento islamista Al Binaa, Abdelkader Bengrina; el antiguo miembro del gobernante Frente de Liberación Nacional, Abdelaziz Belaid; Ali Zeghdoud, presidente del pequeño partido Concentración Argelina (RA), y el ex general mayor Ali Ghediri.

Asimismo han presentado su expediente dos candidatos de menor importancia, como el presidente del partido Victoria Nacional, Adul Mahfudh, y el independiente Abdelhakim Hamadin.

Otras tres figuras importantes de la oposición se han sumado a la decisión de renunciar a las presidenciales, entre ellas el ex primer ministro Ali Benflis, principal rival del mandatario en las elecciones de 2004 y 2014.

Además, renunciaron participar la única mujer candidata, la presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Luisa Hanun, y Abdelrrazek Makri, el líder del Movimiento Social por la Paz (MSP), el principal partido de tendencia islamista autorizado en Argelia.

Benflis, el PT y el MSP se suman así al boicot electoral anunciado por las otras dos grandes formaciones de oposición, la Agrupación por la Cultura y la Democracia (RCD), y el Frente de las Fuerzas Socialistas (FFS).

Una vez se cierre esta medianoche el plazo de presentación de candidaturas, el Consejo Constitucional tiene diez días para examinar y validarlas.

Protestas y cordones policiales

El paso dado por la campaña del presidente coincidió este domingo con nuevas manifestaciones masivas convocadas en esta ocasión por miles de estudiantes universitarios y de secundaria que volvieron a desbordar las calles de todo el país.

En Argel, los estudiantes universitarios se toparon con amplios cordones policiales en la céntrica calle Charasse, una de las paralelas a la Universidad de Fac Central, en pleno centro de la capital.

Al grito de "Jumhuriya machi mamlaka" (Esto es una república y no un reino) o "Makanch el khamsa, ya Buteflika" (Buteflika, no habrá quinto mandato), los estudiantes trataron de quebrar la ringlera de los antidisturbios y avanzar hacia la plaza de la Grand Post, sin que se produjeran incidentes.

Estudiantes

Concentraciones similares de estudiantes se producen desde esta mañana en las principales ciudades del país, como Orán, y en otros puntos de Argel, desde las montañas de la Cabilia hasta el oasis meridional de Adrar.

Esta es la segunda vez que los estudiantes desbordan las calles para protestar contra el "mandato de la vergüenza" tras las marchas del pasado martes.

Las movilizaciones masivas contra la intención del mandatario arrancaron el pasado 22 de febrero en Argel con una manifestación de una magnitud que se no se recordaba en la capital argelina en décadas.

Problemas de salud

En la presidencia desde 1999, el mandatario sufrió en 2013 un agudo "accidente cardiovascular" que ya le impidió hacer campaña para las presidenciales del año siguiente.

Desde entonces no habla en público, se mueve en una silla de ruedas empujada por su hermano Said y sus apariciones son inusuales, reducidas a las imágenes grabadas por la cadena estatal con motivo de un consejo de ministros o de visitas de altos dignatarios extranjeros.

Hace un lustro que no viaja al extranjero y en los dos últimos años ha cancelado en el último momento por "recaídas de salud" reuniones ya confirmadas con altos dirigentes extranjeros como la canciller alemana, Angela Merkel, o el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salmán.