Soldados talibanes, con las barbas sin recortar, controlado las calles de Kabul. / AFP

Los talibanes prohíben recortar las barbas y los móviles a las mujeres

Las autoridades de tres regiones afganas emiten circulares restrictivas mientras el Emirato adopta la Constitución monárquica de 1964

IVIA UGALDE

Cada día que pasa Afganistán retrocede a marchas agigantadas hacia el pasado. Desde que recuperaron el poder a mediados de agosto, los talibanes parecen empeñados en borrar todo rastro de modernidad e igualdad de género. La última demostración ha llegado de la mano de las circulares emitidas por las autoridades de las provincias de Helmand, Kapisa y Tajar, en las que a partir de ahora los hombres tendrán prohibido afeitarse o recortarse la barba porque, a juicio del Emirato, es pecado. Tampoco podrán las mujeres hacer uso de teléfonos móviles inteligentes, en un nuevo paso que confirma la creciente discriminación de la que ya empiezan a ser testigo.

Residentes de Kapisa confirmaban ayer a medios locales las restricciones adoptadas por el departamento provincial del Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio, que ha sustituido al Ministerio de la Mujer. «Nos han dicho que no afeitemos ni recortemos la barba con estilo. Quien viole esto hará frente a castigos legales», lamenta Alem, un peluquero de esta región. Según la cadena de televisión afgana Tolo TV, la orden ha sido igualmente replicada en Helmand y Tajar.

A la luz de la polémica surgida, Inaamulá Samangani, miembro de la Comisión Cultural del Ministerio de Cultura e Información, destacó que «el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio ha anunciado oficialmente que este comunicado no fue publicado por ellos y que está en redes sociales que no pertenecen al organismo». En cualquier caso, las citadas normas ya son de aplicación en tres provincias entre los aplausos de algunos de sus residentes.

En las circulares se limitan además los gastos en las bodas y se prohíbe realizar disparos al aire durante las celebraciones, los cuales han dejado varias víctimas en los últimos meses. A ello se añade que han surgido informaciones sobre los planes que barajan los talibanes para restablecer las amputaciones y ejecuciones en el país y que el sábado colgaron en varias plazas de Herat a cuatro secuestradores muertos durante una operación en la ciudad «como ejemplo» a posibles criminales.

El régimen, paralelamente, informó este martes de que adoptará de forma temporal la Constitución monárquica de 1964, que otorgaba a las mujeres el derecho al voto. Sin embargo, el Ministerio de Justicia se apresuró a matizar que todo lo que entre en conflicto con la sharia y los principios del Emirato Islámico será descartado. Los talibanes prometieron a su llegada al poder que serían más inclusivos, pero cuando presentaron su gobierno provisional a inicios de este mes todos los altos cargos fueron para los partidarios de la línea dura y no se incluyó a ninguna mujer.